¿Y si damos una vuelta al típico café de después de comer? Con esta receta de semifrío sorprenderás a tus invitados después de una comida o una cena en casa. Un postre fresquito y apto para intolerantes a la lactosa, sensibles al gluten y celíacos.

Para hacer el semifrío de café necesitamos azúcar, yemas de huevo, café, nata para montar, esencia de vainilla y cacao en polvo.

Si somos intolerantes a la lactosa, sensibles al gluten y celíacos, el azúcar y las yemas de huevo no son problema porque son productos naturales que no tienen ni gluten ni lactosa. En el caso del café, es parecido. Para esta receta es válida una cápsula de café, pero ¡cuidado! Tiene que ser de café solo para que sea apto y no nos haga daño.

La nata para montar es un lácteo y por lo tanto es genérico. Es decir, no lleva gluten. Sin embargo, hay que buscar que los botes sean de más de un 35% de materia grasa y sin lactosa.

En cuanto al cacao en polvo y a la esencia de vainilla, hay que mirar bien el etiquetado y ver que no lleva ni el azúcar de la leche, ni la proteína que se encuentra en la semilla de muchos cereales. Por suerte, es fácil encontrar estos productos en los supermercados.

Y poco más. Con un molde adecuado a la forma que le quieras dar y cuatro horitas de congelador, tienes un postre perfecto que pondrá la guinda a una comida o cena especial.