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¿Quieres tener menos apetito? Come alimentos ricos en PUFAs

Las grasas poliinsaturadas presentes en alimentos como las nueces ayudan a controlar el apetito, dice un estudio.

Las nueces, ricas en PUFAs.

Pixabay Las nueces, ricas en PUFAs.

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¿Te gustan las nueces, el salmón o el atún? Pues estás de suerte, porque son alimentos ricos en grasas poliinsaturadas (PUFAs), que podrían provocar cambios favorables en las hormonas del apetito, aumentando la sensación de saciedad durante más tiempo. Este es el resultado de una investigación publicada en 'Nutrition' que evaluó las respuestas fisiológicas de un grupo de 'millennials '(con edades de 18 a 35 años) a quienes se les asignó una dieta rica en PUFAs, incluyendo alimentos completos tales como nueces, salmón, atún, aceite de linaza, aceite de uva, aceite de canola y suplementos de aceite de pescado. Los participantes que consumieron una dieta rica en estas grasas tuvieron una disminución significativa de la hormona que aumenta el hambre y un aumento significativo de la hormona que aumenta la sensación de plenitud o saciedad. Este tipo de cambios hormonales implican un mejor control del apetito.

Salmón recién pescado | Getty Images

"Estos resultados nos indican que consumir alimentos ricos en PUFAs, como las que se encuentran en las nueces, podrían cambiar favorablemente las hormonas del apetito por lo que podemos sentirnos más saciados durante más tiempo", asegura la investigadora principal del estudio, Jamie A. Cooper, de la Universidad de Georgia (Estados Unidos). La investigación sobre los beneficios para la salud de los PUFAs sigue evolucionando y recientemente las directrices dietéticas de 2015-2020 para los norteamericanos ha recomendado consumir este tipo de grasas en lugar de grasas saturadas. De igual forma, las guías alimentarias para los españoles recomiendan alimentos que son fuente de estas grasas en el segundo nivel de la nueva pirámide de la alimentación saludable.

En el estudio 'Hunger and satiety responses to high-fat meals after a high-polyunsaturated fat diet: A randomized trial' (Respuestas de hambre y saciedad en una dieta alta en grasas poliinsaturadas: ensayo aleatorio), los investigadores observaron las respuestas sobre saciedad y hambre fisiológica mediante la medición de cambios hormonales y analizaron las calificaciones subjetivas de los participantes a los que les pidieron que indicaran en una escala cuánto hambre tenían o cómo de llenos se sentían y cuánto pensaban que podían comer. Los participantes del estudio que consumieron una dieta rica en PUFAs tuvieron una disminución significativa de la hormona grelina, que aumenta el hambre y un aumento significativo en péptido YY (PYY), una hormona que aumenta la sensación de plenitud o saciedad. Los participantes registraron incrementos en PYY durante el ayuno y después de una comida. Este tipo de cambios hormonales implican mejor control del apetito. No hubo cambios en las calificaciones subjetivas en la dieta rica en ácidos grasos poliinsaturados o en la dieta de control.

Atún | Archivo

Los investigadores contaron con 26 hombres y mujeres sanos que visitaron el laboratorio para las mediciones y para recibir sus comidas durante todo el proceso. Al principio del estudio, los participantes fueron medidos y consumieron comidas de prueba, altas en grasas saturadas. Tras ello, los investigadores dividieron a los participantes y a unos les indicaron que siguieran durante siete días una dieta rica en PUFAs y a otros una dieta control, consistente en un patrón comida típica norteamericana. Después de la dieta de siete días, los participantes consumieron de nuevo comidas de prueba altas en grasas saturadas. Las dos dietas contenían el mismo número de calorías totales y de porcentaje de calorías derivadas de la grasa, pero diferían en los tipos de grasa incluida. La dieta control estaba compuesta por 7% de grasa poliinsaturada, 15% de grasa monoinsaturada y 13% de grasa saturada, en comparación con la dieta rica en PUFAs que estaba compuesta por un 21% de grasa poliinsaturada, 9% de grasa monoinsaturada y 5% de grasa saturada. Los expertos alertan de que hacen falta más investigaciones pero, de momento, no parece mala idea sumar alimentos como nueces, atún o salmón a nuestra dieta.

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