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Los nutricionistas se echan las manos a la cabeza

Comer solo una vez al día, el último grito en Asia

Yoshinori Nagumo, un doctor japonés, propone reducir las comidas diarias a una para no envejecer y mantenerse en forma. Pero, ¿no era que lo bueno era comer cinco veces al día? Pues según este tipo, no.

Que comáis una vez al día, que lo dice Yoshinori Nagumo.

Que comáis una vez al día, que lo dice Yoshinori Nagumo.Wikipedia

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Yoshinori Nagumo, un doctor japonés, propone reducir las comidas diarias para no envejecer y mantenerse en forma. Pero, ¿no era que lo bueno era comer cinco veces al día? Pues según este tipo, no.

El médico japonés Yohinori Nagumo está hecho un chaval. Tiene 60 años, pero si te dicen que acaba de cumplir 40 también te lo crees. Según él, se mantiene así de lustroso gracias a su rutina alimenticia, que se basa en comer solo una vez al día. Tal cual. Solo una vez.

Para Nagumo, pasar hambre solo trae beneficios para nuestro cuerpo. Por un lado, tener el estómago vacío activa la enzima sirtuina, que es capaz de detectar y reparar células dañadas, alejando enfermedades y provocando un efecto 'antiaging'. De hecho, considera que algunas de las enfermedades más comunes del mundo occidental, como la diabetes, el cáncer o los problema cardiovasculares provienen del hábito de comer demasiado.

Pero, ¿cómo abandona uno su plan establecido de comidas y se pasa al 'Nagumo style'? Buena pregunta. Para que no sea una cosa radical, Nagumo propone lo siguiente: empezar sustituyendo nuestros platos de comida por dos boles pequeños que, eso sí, se pueden llenar. En uno de ellos, sopa o caldo de algún tipo; en el otro, cualquier otro alimento. Los únicos que están prohibidos son el azúcar y los dulces.

La segunda fase es la que ha convertido a esta dieta en un ‘hit’ en toda Asia y es la que consiste en, efectivamente, hacer solo una comida al día. Nagumo propone no llenar el estómago (¡encima!) y comer solo hasta que nos encontremos satisfechos en un 70%. Eso sí, no pone límites salvo su consabida aversión al azúcar y, fuera de esa única deglución, abre la mano a picotear fruta, frutos secos e incluso ¡huevos! Es que el tío es japonés, acordaos.

Aparte de eso, el resto de pautas que hay que seguir para ser uno más de los del club de la 'unicomida' son sencillas: hay que caminar un ratito cada día (nada de correr…), hay que estar en la camita a las 10 de la noche (como un reloj), comer integral siempre que se pueda, solo beber cuando se está sediento y nunca forzar la maquinaria y estar atento a los ruiditos de nuestro estómago, que indican que es hora de manducar. Es decir, es bueno que nos rujan las tripas.

Por supuesto, hay muchísimos médicos y nutricionistas que están en contra de lo que promulga Nagumo. La crítica más común es que, al comer en menos ocasiones a lo largo del día, el cuerpo tiende a almacenar grasa para evitar quedarse sin energía. Es decir, que es más probable que lo que comamos se acabe convirtiendo en grasa porque el cuerpo reacciona ante la posibilidad de que no le caiga alimento alguno hasta dentro de un buen puñado de horas. Mientras tanto, Nagumo sigue promulgando su idea y ya tiene una legión de seguidores.

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