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Todo sobre las leches de fórmula

¿Cómo preparar correctamente el biberón del bebé?

Nadie duda que la lactancia materna es la alimentación ideal para el bebé en los primeros meses de vida. Sin embargo, hay veces que la madre no puede o, simplemente, no quiere.

Preparación del biberón

iStock Preparación del biberón

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En estos casos los bebés deben tomar leche de fórmula. ¿Sabes cómo preparar bien un biberón?

La primera pregunta que te podrías hacer es: ¿qué leche le doy a mi hijo? ¿Fórmula normal? ¿Fórmula especial? Y cuando vaya siendo mayor, ¿cambio de leche?

Esta pregunta nos la responde maravillosamente Pepe Serrano, pediatra, en su blog, con una infografía muy explicativa. En los primeros 6 meses, leche de fórmula de inicio o 1. Nada de fórmulas especiales si no están indicadas por un pediatra. ¿Es necesario cambiar a la de continuación o 2 a los 6 meses? No, no es necesario. La de inicio es muy completa y cumple los máximos estándares de calidad.

Y a partir del año, ¿usamos leche de crecimiento? No. No es necesaria. Mucho mejor leche de vaca entera como el resto de la familia.

¿Cómo se prepara un biberón?

Parece una tontería, pero nadie nace sabiendo. Lo primero, manos limpias. La higiene al manipular alimentos es fundamental.

Mezclaremos 30 ml de agua con un cacito raso de leche en polvo. Es importante mantener la proporción, ya que concentrar o diluir la leche puede ocasionar problemas. Cualquier cambio de proporciones debe estar indicado y supervisado por vuestro pediatra. Debes preparar siempre de 30 en 30, aunque sepas que tu bebé se va a tomar un biberón de 100 ml.

Otro tema importante: ¿cómo calentamos el agua? Pues tenemos varias opciones: cazo, microondas o calientabiberones, da igual. Como quieras, pero siempre es importante comprobar la temperatura de la leche antes de dársela al niño. Debe estar tibia, no vaya a ser que se queme. ¿Es necesario el calienta biberones? Por supuesto que no, es otro cacharro que ocupa mucho espacio y nos va a servir durante poco tiempo. Evítalo.

¿Agua del grifo? ¿De osmosis? ¿Mineral? ¿Cuál es mejor?

No hay que ser estricto, lo mismo que hagáis en casa para los mayores estará bien. Si el agua es apta para consumo humano y vosotros usais sistema de osmosis, estará perfecto también para el bebé. ¿Que en casa consumís agua embotellada porque os gusta o por algún problema de la zona donde vivís? Pues embotellada para todos. Si el agua que usáis en casa es embotellada, sí que es cierto que es mejor buscar una de las que ponen “de mineralización débil”.

Bebé tomando biberón | iStock

¿Es necesario hervir siempre el agua?

Está recomendado por las marcas de leche de fórmula para evitar crecimiento de posibles bacterias que pudiesen contaminar la leche en su fabricación. Pero no es necesario. Ni la Organización Mundial de la Salud (https://www.who.int/foodsafety/publications/micro/PIF_Bottle_sp.pdf) ni la Asociación Española de Pediatra indican que sea imprescindible en sus documentos de cómo preparar un biberón. Así que si decides hervir el agua, hazlo independientemente de que prepares los biberones con agua del grifo o agua embotellada.

Recuerda que si finalmente hierves el agua, debes esperar a que se enfríe para que tu bebé no se queme al tomarla. Este proceso puede llevarte de 15 minutos a media hora, así que organízate con tiempo.

Siempre pondremos primero el agua, luego el polvo y agitamos. Voilà, listo para consumir. Nunca debemos guardar la leche sobrante de una toma para la siguiente.

¿Debemos esterilizar el biberón y la tetina tras su uso?

No, no hay ninguna recomendación oficial con respecto a que sea necesario esterilizar los biberones antes o después de una toma. Así que ya puedes devolver ese esterilizador que te han regalado y aún no has usado. Entonces, ¿cómo limpiamos el biberón después de usarlo? Pues tanto el recipiente como la tetina se pueden lavar simplemente con agua y jabón, vigilando que no queden restos de leche pegados. En un cepillo de esos especiales para llegar a todas las esquinas el biberón sí que es conveniente “invertir”. Luego lo dejamos secar al aire y listo. Hasta la siguiente toma. Fácil, ¿no?

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