Los conductores que quieran aparcar en una plaza reservada para discapacitados en un aparcamiento privado no recibirán ninguna sanción por ello. La policía no suele acceder a zonas privadas. Desde Canarias son varias las organizaciones que piden una solución para hacer frente a los conductores con poco civismo.

Johanna Cerquera es madre de un niño con discapacidad y a menudo se encuentra con coches aparcados en las plazas reservadas para ellos. "Vienen, hacen sus compras y ahí se quedan tres o cuatro horas sin pensar en la necesidad que pueden tener las personas", afirma Johanna Cerquera, madre de una persona con discapacidad. Que se queja de que esto sucede más de lo que uno piensa, "la gente a veces no tiene conciencia y aparcan en el primer sitio que se encuentran".

Pero, al tratarse de un recinto privado la Policía no puede sancionar al infractor. En los centros comerciales el personal de seguridad advierte a los conductores aunque "no todo el mundo tiene la predisposición de ser amable o tener la voluntad de quitar el coche. Lo podemos llamar por telefonía pero puede no aparecer", Carlos Fernández, el director de un centro comercial.