Los dos menores aseguran que dentro del Instituto reciben insultos y amenazas frecuentes desde hace algo más de un año. Aseguran que un profesor le dijo "yo me encargo" y que lo único que hizo fue poner una sanción leve a alguno de los alumnos que les acosaban y eso "no sirve de nada".

La madre ha explicado que los problemas empezaron tras una fiesta de Halloween en el 2017, por la que ya pusieron una denuncia por agresión y que están a espera de resolución. "Son un grupo numeroso, de más de 20 chavales, muy agresivos y ofensivos, que se encaran con nosotros y con todos los que pillen a su paso". Según ha explicado Ruth,"si es acoso escolar porque el foco está en ese centro" y "desde el primer momento" informaron de las situaciones de acoso a los responsables del instituto, "que no ha hecho nada al respecto".

Ahora han decidido cambiar de barrio " los niños no pueden estar sin ir al colegio y sin poder salir a la calle".

El padre explica que incluso pactaron con el centro educativo que sus hijos pudieran salir una hora antes, perdiendo incluso una clase, con tal de evitar que se encontraron con sus acosadores a la salida del colegio.

El instituto niega conocer los hechos y la Consejería de Educación señala que los primeros indicios recabados apuntan a que los hechos no ocurrieron dentro de las instalaciones del centro, y que de los quince detenidos sólo dos iban al mismo centro."De los agresores detenidos, la inmensa mayoría no eran alumnos del centro" y que estas pesquisas iniciales hacen indicar que podría no tratarse de un caso de acoso escolar, no obstante, se ha abierto tras tener conocimiento de los hechos un expediente de información reservada para conocer las circunstancias que han rodeado estas supuestas vejaciones y humillaciones.