Alimentación

La fiebre de los productos 'high protein': ¿Son realmente saludables o una estrategia de marketing?

Yogures, batidos, cereales y hasta helados enriquecidos con proteínas ganan terreno en los supermercados, pero los expertos advierten de que la mayoría de la población no necesita un aporte extra si mantiene una dieta equilibrada.

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Los productos con alto contenido en proteínas se han convertido en protagonistas de los supermercados. Yogures, batidos, barritas, cereales y hasta helados lucen cada vez más el reclamo high protein, una etiqueta que la industria alimentaria utiliza para atraer a consumidores preocupados por su salud y su forma física. Sin embargo, surge una pregunta: ¿realmente necesitamos consumir más proteínas o estamos ante una moda impulsada por el marketing?

El nutricionista de La Habitación Saludable, Jorge Jaldón, analiza esta tendencia y advierte de que la mayoría de las personas que siguen una alimentación equilibrada no necesitan recurrir a suplementos ni a productos enriquecidos para cubrir sus necesidades proteicas.

Según explica el especialista, la dieta mediterránea puede proporcionar las proteínas necesarias mediante alimentos habituales como los huevos, las legumbres, la carne, el pescado y los lácteos. De hecho, algunas personas consumen más proteínas de las que necesitan sin ser conscientes de ello.

El reclamo ‘high protein’ no convierte un alimento en saludable

Uno de los principales errores es asociar automáticamente un mayor contenido proteico con una mejor calidad nutricional. Un helado, una barrita o un postre pueden contener proteínas añadidas y, aun así, seguir siendo productos ultraprocesados.

Estos alimentos pueden incorporar edulcorantes, espesantes, almidones, aromas y otros aditivos. Por eso, conviene revisar la lista de ingredientes y la información nutricional, en lugar de quedarse únicamente con los mensajes destacados del envase.

Que un producto tenga más proteínas no significa que sea adecuado para consumirlo a diario ni que resulte necesariamente más saludable que su versión convencional. Además, los hidratos de carbono y las grasas también cumplen funciones esenciales y deben formar parte de una alimentación equilibrada.

Cuánta proteína necesita una persona al día

El fisioterapeuta y entrenador personal Adrián Soriano señala que las necesidades de un adulto sano se sitúan, como referencia general, en aproximadamente 0,8 gramos de proteína por kilo de peso corporal al día, aunque varían según la edad, el estado de salud y la actividad física.

En muchos casos, alcanzar esa cantidad no requiere comprar productos especiales. Los huevos, los lácteos, el pescado, la carne y las legumbres pueden cubrir las necesidades habituales. Antes de incorporar batidos o alimentos enriquecidos, conviene valorar si realmente existe una necesidad de aumentar el aporte proteico.

Quién puede beneficiarse de un aporte extra

Los deportistas que realizan entrenamientos intensos o buscan ganar masa muscular pueden necesitar más proteínas. En estos casos, los productos enriquecidos o los suplementos pueden facilitar el cumplimiento de sus objetivos nutricionales, siempre que se adapten a sus necesidades individuales.

También deben prestar atención a su ingesta las mujeres durante la perimenopausia y la menopausia, así como las personas mayores, ya que con la edad aumenta el riesgo de perder masa muscular. Una alimentación adecuada y el ejercicio de fuerza ayudan a preservar la musculatura.

La proteína por sí sola no genera músculo: debe acompañarse de ejercicio. Además, las personas mayores pueden enriquecer sus comidas con huevo, queso fresco, yogur o legumbres sin necesidad de recurrir siempre a suplementos.

Qué mirar antes de comprar

La clave está en comprobar la cantidad de proteínas por cada 100 gramos, revisar los ingredientes y valorar el conjunto de la información nutricional. Un producto puede aportar más proteínas, pero también contener cantidades relevantes de azúcares, grasas saturadas o sal.

La conclusión es clara: para la mayoría de la población, una dieta variada basada en alimentos habituales permite cubrir las necesidades proteicas. La prioridad sigue siendo mantener buenos hábitos alimentarios y practicar actividad física regularmente, sin dejarse llevar únicamente por las etiquetas de moda.

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