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Hubo un momento en el que a los consejos de ministros se les denominaba 'viernes de dolores' por los recortes que anunciaba el Gobierno. El objetivo era evitar el temido rescate, una sombra que acechaba sobre cualquier decisión del Ejecutivo. Para rebajar un déficit desbocado el Gobierno incumpliría de entrada sus promesas electorales sobre la subida de impuestos: había nacido el Rajoy reformista.

Tras ganar las elecciones y subir al balcón de Génova Rajoy agradeció la euforia de los presentes diciendo: "Hoy es un día para estar muy contento pero mañana por la mañana estaré aquí trabajando". El reciente presidente era consciente de la herencia de números rojos que dejaba el Gobierno de Zapatero y quería empezar a trabajar cuanto antes.

Las reformas de Rajoy comenzaron por la "subida temporal de determinados impuestos". El aumento del IVA de un 18 a un 21% fue una de sus medidas más criticadas. Los presupuestos cada vez se volvieron más austeros afectando a la Sanidad y Educación que se movlizaron rapidamente para protestar por el tijeretazo popular. La reforma laboral acabó de disparar las tensiones en el terreno económico.Si hay una palabra que Rajoy ha repetido en estos dos años esa ha sido la de empleo, en su discurso siempre han estado presentes las palabras: "objetivo reducir el paro"

El Gobierno de Mariano Rajoy ha tenido que afrontar otros frentes más allá del económico. El órdago soberanista y las tensiones con Cataluña comenzaron un pulso entre las fuerzas políticas del centro y las de Artur Mas. Rajoy lo tenía claro: " No acepto que nadie juegue con la soberanía nacional", afirmó.

Otra fuente de reproches fue la derogación de la doctrina Parot por parte de Estrasburgo que puso a las asociaciones de víctimas del terrorismo en contra de un Gobierno que aceptaba la medida.

Las tensiones con Gibraltar y el nacimiento de voces críticas hacia el partido como la del propio José María Aznar que le pedía a Rajoy que aceptara con sus medidas han supuesto otro quebradero de cabeza para el Ejecutivo.

Pero si en estos dos años un escándalo ha hecho tambalear la 'buena prensa' del Gobierno ése ha sido el combate de Bárcenas VS Rajoy. El ex tesorero del PP descubría una supuesta trama de contabilidad B y sobresueldos en el partido que el Ejecutivo desmintió tajantemente mientras Bárcenas sigue dando cuentas a la justicia e implicando a otros miembros del partido como la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal.