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El presidente de la Generalitat, Artur Mas se ha mostrado decepcionado y triste en la rueda de prensa posterior a su reunión con Mariano Rajoy en la que el tema del  el pacto fiscal no ha ido bien". Con esos términos aclaraba que en la Moncloa no ha habido discusión y que las conversaciones han transcurrido en un tono cordial. Pero anunciaba que Mariano Rajoy "había sido franco" al comentarle que no había margen para el pacto fiscal con Cataluña. El jefe del Ejecutivo añadió además "que los otros partidos no lo verían bien".

Artur Mas quiso reiterar el talante amable del presidente del Gobierno a pesar de que afirmó que Rajoy respondió que no hay margen "ni hoy, ni mañana, ni dentro de tres o cuatro meses". Desde Moncloa se abre la puerta para el año 2013, año en el que Rajoy ha comentado a Artur Mas que se podría volver a negociar sobre el modelo de financiación.

Además, ha asegurado que la reforma del sistema de financiación autonómica que le ha ofrecido Rajoy como alternativa no le satisface porque es una "película de más de 30 años" que su gobierno pretende superar. La única vía que acepta su gobierno es que Cataluña abandone el régimen general, la Ley orgánica de Financiación de las Comunidades Autónomas, y obtenga una financiación "bilateral" con el Estado.

El presidente de la Generalitat no ha adelantado cuál será a partir de ahora su posición y sobre todo no ha confirmado ni desmentido un posible adelanto electoral. Artur Mas se ha remitido a las reuniones del Parlamento catalán que tendrán lugar a partir de la semana que viene en la que ha pedido a todos los grupos un ejercicio de reflexión. Además, el jefe del ejecutivo catalán ha recalcado que cree que "España ha perdido una oportunidad histórica". Previamente Duran i Lleida aseguraba que el adelanto electoral no estaba entre las opciones del presidente autonómico.

Preguntado sobre la carta que escribió el Rey, Artur Mas vuelve a reiterar "no nos damos por aludidos, porque no es ninguna quimera pedir un pacto fiscal".

La reunión de este jueves duró más de dos horas y constituye el segundo encuentro de ambos mandatarios desde que Rajoy está en La Moncloa. El primero tuvo lugar en febrero.