DESAFIANDO AL FRÍO

DESAFIANDO AL FRÍO

Largas colas para entrar en el Teatro Real para ver cantar el Gordo en directo

Con gran ilusión, decenas de personas han pasado la noche a las puertas del Teatro Real de Madrid. Ya es tradición para muchos vivir el sorteo de la Lotería de Navidad en directo. Vienen de todas partes de España y combaten como pueden el frío, aunque el chocolate caliente y los churros les ha ayudado a combatirlo. Risas, chistes y villacincos han hecho más amena la larga espera.

Antes de comenzar el Sorteo Extraordinario de Navidad, en la puerta de acceso para el público se forma una larga cola de personas que esperan con impaciencia entrar en el Teatro Real de Madrid para vivir de cerca el instante en que los niños de San Ildefonso canten el Gordo. La primera de la cola es Manoli Sevilla, que con 79 años espera desde las tres de la tarde de la víspera en los accesos de este teatro, ataviada con un vestido que le han hecho sus hijas y sus amigas de bombo del Gordo. Es su primer año vestida de esta manera, pero cada año viene con distinto atuendo y ya tiene pensado cuál será el del año próximo, aunque se empeña en no desvelarlo "para que sea una sorpresa".

Dice que viene sola porque "sus hijas trabajan" y presume de este disfraz en el que ella ha ido pintando a mano en las bolas del bombo cada uno de los números que ha jugado. "Esto es para pasar el rato y llevo así desde que empezaron a hacerlo en el Teatro Real, cuatro años", ha comentado esta señora que "mientras pueda y viva" seguirá asistiendo porque de un año para otro va conociendo a más gente.

Detrás de ella se encuentra un grupo de señores que aseguran que también llegaron a las tres y que se encontraron con un papel en la pared del Real que había dejado Manoli para avisar que estaba en un bar de al lado comiendo. Este grupo viene al sorteo desde hace doce años y se han hecho amigos precisamente por estar en cada una de las citas, que ya han tomado "como costumbre". "Tenemos el vicio de venir aquí todos los años, a pesar de tener que pagar trenes y venir de varios puntos de España, como Alicante y Valladolid", ha explicado uno de ellos. Lo hacen porque les gusta "la expectación que se genera" y aunque nunca les ha tocado, mantienen la esperanza de que este año sea el primero y afirman que "la ilusión no está perdida".

Sin embargo, no todos los madrugadores son veteranos. Otro grupo que está a punto de acceder al recinto acude desde hace dos años y ha repetido por "la emoción de ver a los niños cantar la lotería". Son de Madrid y de Cuenca y se animan tanto con el sorteo que se disfrazan incluso alguno de ellos de cirujano, "por si hay que asistir hoy a alguien". Para Belén y Cande va a ser su primer año, y han llegado desde Tenerife con curiosidad por "ver cómo es". "Nos han dicho que había que madrugar mucho", de hecho bromean con que "son las cinco en Canarias", en vez de las seis que es la hora desde la que están esperando.

EFE | Madrid | 22/12/2015

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar, recoger datos estadísticos y mostrarle publicidad relevante. Si continúa navegando, está aceptando su uso. Puede obtener más información o cambiar la configuración en política de cookies.