Kim Kardashian deslumbró sobre la alfombra roja de la Gala MET 2018 con un increíble y brillante diseño de Versace que le sentaba como un guante.

Sin embargo, la celebrity acudió sin acompañante a la cita fashion más mediática del año. Y es que aunque su madre, Kris Jenner, y sus hermanas, Kendall y Kylie Jenner, estaban allí, se echó en falta a su marido, Kanye West.

Los rumores de crisis entre ellos han estado en boca de todos últimamente, pero Kim quiso zanjar el tema escribiendo en sus redes sociales: “Te amo cariño, desearía que estuvieras aquí conmigo, pero estás terminando cinco álbumes”.