Blanca Romero acaba de hacer sus confesiones más sinceras hasta el momento, y es que la actriz, a pesar de estar estupenda a sus 43 años de edad, ha reconocido en una entrevista que sí se haría algún arreglillo.

"Las arrugas me gustan, las de aquí para arriba no me preocupan", ha admitido divertida, sin embargo, sí que reconoce que se operaría los pechos; "Me compraría unas tetas nuevas. No para ponerme más, pero las volvería a subir un poco".

Y no solo eso, sino también una zona algo más íntima: "Cerrar un poco el chichi", ha admitido con total sinceridad, y añade: "Martín era muy grande", explica haciendo referencia a su hijo de siete años. "Yo veo a mujeres haciendo kikc-boxing, que estoy encantada, mayores que yo y con más hijos, haciendo ejercicios que yo no puedo. Si yo si salto o estornudo, tengo que retorcerme. Entonces, veo a esas señoras haciendo esos ejercicios y tengo que inventarme que tengo una lesión para no hacer esas cosas", confiesa.

Pero las declaraciones no terminan ahí, sino que con motivo de la colaboración que ha hecho junto a su hija Lucía Rivera, siendo ambas imagen de Centros Único, la actriz no ha dudado en hablar de la relación de su niña con el piloto Marc Márquez, al que todavía no conoce en persona.

Así, tal y como ha asegurado a la revista Semana, ha revelado cómo le confesó su hija su relación: "Me lo dijo de una manera muy natural porque la verdad es que me parecen un parejón los dos. Súper guapos, frescos, jóvenes… con toda una carrera y un mundo por delante. Me parece una pareja preciosa. Son una monada los dos".

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