Lo digo porque acabo de ver la portada del periódico, ahora al salir del turno de noche: «Las Flores dilapida su presupuesto en un anuncio, mientras Clínica Híspalis dona su partida de publicidad a niños enfermos». Tocada y a punto de hundirse.

Claro, ahora entiendo que esta noche pasada, mientras yo estaba en mitad del turno, Puri enviase al grupo de WhatsApp de la planta una foto de las enfermeras de la Híspalis de fiesta con Carmen. Se las encontró a todas bailando y bebiendo en un local del centro. Seguro que ya sabían que iba a salir esa noticia en prensa y lo estaban celebrando.

Todo esto empezó hace unos días, cuando Trini decidió invertir medio millón de euros en rodar un anuncio de la clínica. Con lo poco que nos paga no me extraña que tenga tanto dinero para publicidad. Nosotras nos enteramos porque al llegar al turno vimos en la puerta principal un montón de focos, cámaras, maquilladores, peluqueras… y tuvimos que entrar a trabajar desde el acceso del parking. La entrada estaba colapsada, y hasta se rumoreaba que Raquel Revuelta iba a participar en el anuncio, y que lo dirigía un conocido director de cine. Esto como si fuese el anuncio de la lotería de Navidad.

Con lo seria que es la clínica Las Flores, esto no nos pega nada. La que sí daría para llevar a un director de cine, focos y cámaras para grabar una serie no es esta, si no la Híspalis, que eso parece más una tira cómica de Ibáñez que un centro sanitario. No necesitaban ni actores ni guionistas, lo tienen todo allí. Son como 13 Rue del Percebe, pero en clínica. Tienen hasta a la portera cotilla y al moroso del último piso.

¿Que no sabéis quién haría el papel de la portera cotilla? ¡Dolores!. ¡Es el papel de su vida!.

Creo que después de la que le ha jugado a la clínica Las Flores haciendo de agente doble para Carmen, deberían actualizar su entrada de Wikipedia. Yo pondría algo así: “Dolores, más conocida como Dolo Hari, es una famosa recepcionista de planta de la Clínica Híspalis, bailarina y espía sevillana. Posee una habilidad innata para enterarse de todo sobre los pacientes y el personal sanitario. Esta aprendiz de Mata Hari no llega a “matar”, pero si a producir “dolor”, por eso ha sido bautizada como “Dolo Hari” tras intentar hundir a Las Flores en su primer trabajo como agente doble”.

No sabe lo que le espera a Dolo Hari… ¡Trini es mucha Trini!