"¿Cuántas veces te han preguntado por qué?", le decimos a Dani García. Y el chef sonríe y nos asegura que desde que anunció que cerraba su restaurante, algo que ocurrió el pasado sábado, ha concedido más entrevista que en toda su vida. “No hay solo una razón. Casi podría escribir un libro con todas la razones. Pero por encima de todo está la necesidad que tengo que hacer lo que verdaderamente quiero”, señala.

Cuenta que su madre fue una de las más críticas con él cuando tomó esa decisión. "No le hizo mucha gracia. Me acuerdo que me hizo unos comentarios muy duros. Que me habían engañado, que no quería hablarme… Y la entiendo. Cómo iba a explicar a la gente en la panadería que su hijo renunciaba a las estrellas 20 días después de concedérselas”, destaca emocionado.

Pero que nadie piense que Dani García se retira de la gastronomía. Todo lo contrario. En los próximos dos años tiene previsto abrir 10 restaurantes en todo el mundo. “Ahora quiero centrarme en ese proyecto empresarial sin la presión de las estrellas. Poder llevar el rabo de toro, el gazpacho y la cocina andaluza por todo el mundo. Yo ya he conseguido mucho más de lo que nunca imaginé. Para mí el éxito también es hacer mundial mi cocina, mis platos. No busco que la gente me pare por la calle pidiéndome una fotografía. Cada uno debe perseguir sus sueños y lo que quiere, por encima de lo que puedan pensar los demás. Solo tú te haces feliz a ti mismo”. Amén.