Ingredientes (4p.):

4 truchas

500 g de borrajas

1 diente de ajo

2 chalotas

100 ml de vino blanco

75 g de almendra molida

25 g de almendras laminadas

Harina de garbanzo (para rebozar)

Aceite de oliva virgen extra

Sal

Pimienta

Perejil

Elaboración:

Retira las hojas de las borrajas y corta los tallos en trozos de 3 centímetros. Lávalos bien. Pon agua a calentar en una cazuela. Cuando empiece a hervir, sazónala y añade las borrajas. Cuécelas durante 10-12 minutos. Escurre y resérvalas. Reserva también el agua resultante de la cocción.

Tuesta las almendras laminadas en una sartén sin nada de aceite. Resérvalas.

Pela y pica las chalotas finamente y ponlas a rehogar en un cazo con un chorrito de aceite. Cuando se doren un poco, añade la almendra molida y rehógala un poco. Vierte el vino y dale un hervor. Vierte 200 ml de agua de la cocción de las borrajas, salpimienta y cocínala durante 5-6 minutos.

Corta las cabezas de las truchas y sácales los lomos. Salpimienta y enharínalos en la harina de garbanzos. Fríelos en una sartén con aceite caliente. Retira y escúrrelos sobre un plato cubierto con papel absorbente de cocina.

Pela el diente de ajo, lamina y rehógalo un poco en un wok (o sartén) con un chorrito de aceite. Agrega la borraja, sazona y saltéala brevemente.

Sirve en cada plato 2 lomos de trucha, una porción de borraja y un poco de salsa de almendra. Adorna los platos con unas hojas de perejil.

Consejo:

La salsa de almendras combina muy bien con las verduras, pero también puede ser muy apropiada para acompañar carnes como por ejemplo una presa ibérica o unos filetes de pollo.