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LA MUJER DEL PROGRAMADOR

Así se convirtió Luis Piedrahita en 'el Rey de las cosas pequeñas'

El monologuista e ilusionista gallego se ha convertido en uno de los rostros más queridos de 'El Hormiguero 3.0'. Pero Luis Piedrahita, artista multidisciplinar, no solo colabora con Pablo Motos. Y es que ha coguionizado y codirigido una película, 'La habitación de Fermat', y es uno de los autores literarios más vendidos en el terreno de la comedia.

Luis Piedrahita

Gtres Luis Piedrahita

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De su pluma han salido libros como 'Cambiando muy poco algo pasa de estar bien escrito a mal escroto', 'A mí este siglo se me está haciendo largo', 'El castellano es un idioma loable, lo hable quien lo hable', '¿Por qué los mayores construyen los columpios siempre encima de un charco?', 'Dios hizo el mundo en siete días… y se nota', '¿Cada cuánto hay que echar a lavar un pijama?' y 'Un cacahuete flotando en una piscina, ¿sigue siendo un fruto seco?'.

También es autor y protagonista de varios espectáculos teatrales que han cruzado el charco: 'Las amígdalas de mis amígdalas son mis amígdalas' o 'El castellano es un idioma loable, lo hable quien lo hable'. Sus minuciosos juegos de palabras también se han escuchado en la radio y se disfrutan en 'El club de la comedia'.

'El Rey de las cosas pequeñas'

Luis Piedrahita brilla con la felicidad que transmite, aunque en El Norte de Castilla puntualizó que su mirada "no es una visión optimista, podíamos decir que una visión positiva. Si hay que aprovechar el momento es porque el tiempo es limitado. La peor noticia que puede recibir el ser humano es saber que sus días tienen un final. Desde luego no es optimista, la noticia que hay de fondo es terrible, pero la actitud es positiva. El humor es para eso, no soluciona los problemas pero hace que toda mala noticia sea llevadera, incluso la peor de todas".

Pero no solo del humor vive el hombre y por eso muestra su mirada sobre las disciplinas que ejerce: "El humor por ejemplo es más confortable, la magia tiene su estrés técnico y una presión, pero a cambio te regala la emoción de lo imposible, del misterio. La literatura permite una relación más sosegada con el lector; el cine te permite crear unos personajes e historias que perduran en el tiempo".

En Noticias de Navarra explicó la razón por la cual utiliza "las cosas pequeñas" para elaborar su material cómico: "Las cosas pequeñas son la excusa perfecta para hablar de los grandes temas. Cada objeto y cada comportamiento cotidiano esconde una reflexión sobre la condición humana. Es como un caballo de Troya en el que lo grande cabe dentro de lo pequeño. Los temas cotidianos y los objetos pequeños arrancan un monólogo que habla de grandes temas. Al fin y al cabo, las cosas pequeñas son las que hacen de la vida algo realmente grande".

Los límites del humor

Piedrahita explica que cada vez que va "al mercado, cuando me cortan el pelo o cuando robo cebollas en un huerto no falta alguien que me pregunta por los límites del humor. Unos dicen que los límites del humor han de estar en el respeto, otros responden que la libertad de expresión es sagrada, enseguida salta otro que todos tenemos derecho a ofendernos, después otro le rompe una silla en la espalda porque eso le ha ofendido… Yo opino que los límites del humor están en el talento del humorista. El humorista talentoso, así como el poeta, sabe qué temas ha de tratar y cómo ha de tratarlos para ofender solamente a aquellos que se lo merecen. El humor no puede ser inofensivo, pero la ofensa ha de ser justa". Que así sea.

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