Toca seguir adelante tras la trágica muerte de Culebra. El día después es el más duro para todos, Lucía, por ejemplo, se ha quedado a dormir en la cama de Culebra y no quiere bajar, ese es el único lugar dónde le puede sentir como si no se hubiera ido.

Además, quiere despedirse de él y Mario no la deja ir al cementerio, así que tendrá que buscar otra manera de hacerlo. Sandra está desolada, triste y sin energía, su poder ya no funciona.

Lucas intenta animarla, pero ella no quiere ir al cementerio y recordar a Culebra así, dentro de una caja, muerto. Lucas la entiende pero tiene que hacer un esfuerzo, por él, por Carlitos y Lucía.