Evita esa fea costumbre

Evita esa fea costumbre

Cómo dejar de comparar tu nueva relación con las anteriores

Sé sincera: ¿compartes en redes únicamente los momentos felices con tu pareja? La respuesta es sencilla. No hay razón para alardear de otra aburrida noche en la que llegáis a casa tan cansados que apenas habláis. Y es que Instagram puede ser un arma del demonio a la hora de comparar inevitablemente la vida amorosa de otros con la tuya.

Pareja
Pareja | iStock

Laura Sánchez (@lauraslara) | Madrid | 27/09/2018

Si no haces más que ver fotos de besos, de citas románticas y viajes de ensueño que celebran lo que parece ser la unión perfecta entre dos personas, es normal que te platees qué estás haciendo con tu vida. Pero ojo, la mitad de estas imágenes no reflejan la realidad. Tú sabes mejor que nadie que en una relación no es oro todo lo que reluce y que detrás de esos hashtags de #loveuforever, #juntosesmejor y #hastalalunayvolver, se esconde el turbio deseo de mostrar únicamente lo bonito. Lo feo no lo ves porque ellos no quieren que lo veas: las discusiones, las mentiras, las aburridas noches en casa. Pero eso no significa que no esté.

Con o sin redes sociales de por medio, las parejas suelen mostrar solo un aspecto de su vida en público, generalmente el feliz. Por eso, aunque compararte con parejas que admiras es natural, la obsesión con parecerte a alguien que no eres puede afectar a tu vida amorosa. Quizás hayas empezado a preguntarte por qué tu compañero y tú no hacéis grandes viajes ni vivís grandes aventuras, incluso cuando nunca habéis estado interesados ni en lo uno ni en lo otro. O quizás te hayan dejado hace poco o hayáis tenido una discusión fuerte y te plantees si eres la única a la que le pasan estas cosas, pues a tu alrededor sólo ves relaciones maravillosas. Este tipo de pensamientos genera un estrés innecesario para ti y para tu compañero. Y además puede hacerte sentir sola y señalada, cuando en realidad, esas otras parejas que has idealizado seguramente estén experimentando lo mismo (o peor) que tú. Empieza a proteger tu cabeza y tu corazón de juicios tan poco saludables, y prueba estos cinco métodos para acabar con esas odiosas comparaciones románticas.

1. Encuentra la felicidad dentro, no fuera

Necesitar otras relaciones para definir o validar la tuya propia, puede ser una señal de que no tienes confianza en tu estado actual. Por ejemplo, si tienes la sensación de que todos menos tú están conectados sentimentalmente, el siguiente paso será dudar de tu capacidad para encontrar el amor, incluso cuando no lo estás buscando. Lo mismo sucede si tus amigos se comprometen y tu pareja y tú todavía estáis saliendo, y eso te hace cuestionar el progreso de tu relación. Para sentirte más segura, lucha contra el impulso de dejar que los referentes románticos de otras parejas dicten los tuyos. En lugar de eso, céntrate en lo que te gusta de tu chico y de tu relación. Y por favor, recuérdate a ti misma todo lo que tienes en tu vida que te hace feliz: el trabajo, el deporte, ese curso de fotografía, tus amigos y familiares. Porque por muchas fotos ideales que veas, la pareja no lo es todo.

Manos agarradas | iStock

2. Evita la culpa o la vergüenza

Cuando se dicen en voz alta, los sentimientos de inferioridad a menudo suenan a culpa: “¿Por qué no nos parecemos más a María y Alberto?” o “¡Si estuviera con alguien como él, todo sería genial!". No te lo crees ni tú. No es realista creer que otra persona diferente resolverá de repente todos vuestros problemas, y lo sabes. Lo peor es que ese sentimiento de vergüenza culpa a tu compañero sin piedad, haciéndolo responsable de algo que solo tú ves. Esto, a la larga, debilitará los aspectos positivos de vuestro vínculo. Tenlo por seguro. Así que, en lugar de utilizar la culpa o la vergüenza como arma de destrucción masiva contra lo que habéis construido, prueba a darle valor a vuestra conexión: cuánto te hace reír tu pareja o cómo se preocupa por ti puede ser un buen comienzo. Hacer más cosas divertidas o distintas juntos, incluso si es algo que le haga más ilusión a él que a ti, y expresar tu agradecimiento cuando sea al revés, también funciona.

3. Sincérate con tus amigos

Lo mejor para dejar de idealizar las relaciones de tus amigos es hablar abiertamente con ellos. Comparte honestamente tus dudas amorosas y pregúntales si alguna vez han tenido una experiencia similar. Escuchar a un amigo hablar sobre sus conflictos personales puede ayudar a normalizar la forma en que te sientes con respecto a tu situación actual, a cambiar tu diálogo interno de derrota (“nadie más está pasando por esto”) al de alivio por no estar solo. Además, ¿quién sino ellos te van a ofrecer mejores consejos y apoyo?

4. Canaliza la energía de la envidia

De acuerdo. La primera reacción puede ser de celos cuando ves en Instagram a esa pareja perfecta caminando por un hermoso sendero mientras vosotros estáis haciendo la compra en el súper. Pero recuerda: tienes el poder de cambiar tu realidad. Si no puedes evitar comparar, usa a esos dos individuos como inspiración. ¿Te da rabia su cena romántica? Planea una mejor con tu compañero. ¿Te molesta estar en un bareto del barrio mientras ellos han visitado un museo interesantísimo? Pídele a tu chico que te lleve a otro. Convierte la envidia en acción.

5. Tómate un descanso desde la desconexión

Vale, si todo lo anterior falla, sal de las redes sociales por unos días… o unas semanas. El tiempo libre que te regala la desconexión te ayudará a darte cuenta de que querer ser otra persona es ridículo y frustrante. Aprovecha para intentar ser la mejor versión de ti misma y mantente firme en el aquí y el ahora de tu propia vida. No te la querrás perder.

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