KIOSKO BARTOLO
Se escribe así, sí, con dos k. Lo que nos da una idea del espíritu irreverente, tan alejado de esa sofisticación mal entendida con sello D&G que a menudo impera en Formentera. Bartolo es un símbolo de "la otra" Formentera, en que las gafas XXL y los taconazos nocturnos dejan paso a las chanchas y el despelote, frente al mar, en el recóndito Caló d'es Mort. Apenas cinco mesitas y la posibilidad de saltar al agua entre trago y trago de caña hacen de Bartolo uno de los lugares más auténticos de la isla, donde podremos comer desde bocadillos a platos sencillos a precios más que ajustados teniendo en cuenta la media de la isla. Y además podremos comer descalzos, felices, con el pelo ensortijado y el mar ante nuestros ojos.

Caló d'es Mort.

RESTAURANTE PELAYO
Es otro de los lugares de batalla en Formentera
, de esos sitios en los que huir de poses y precios desorbitados y entender la esencia de una isla que invita a no quitarse el bikini en todo el día. Aquí podremos disfrutar de una carta sencilla y variada, con especialidad en pescados frescos y arroces, y nos harán macropaellas para grupos que probablemente pasarán a formar parte de las instantáneas del verano. Es obligatorio pedirse sus tradicionales sardinas a la brasa y acabar la jornada, a poder ser, con un gin-tonic sin cardamomos ni ornamentos tumbados frente al mar.

Playa d'Es Migjorn.

AMORE I ODIO
Otro chiringuito informal, como los anteriores, unas cuantas mesas agolpadas en una playa de ensueño, un lugar en que lo importante no es la presentación de los platos o la sofisticación de los tragos sino justamente todo lo contrario. Amore i Odio es aquel reducto de la Formentera hippy que a todos nos viene a la cabeza, ese espacio perdido en una hermosa playa muy frecuentado por italianos, un chiringuito por el que pasarse a todas horas del día, ya sea para tomar unas cañas, un café, atacar una tabla de quesos o embutidos a media tarde o, en los ágapes principales, hacerse con unas pizzas o con alguno de sus platos italianos, entre los que predomina la pasta.

Playa d'es Caló, s/n.