España es repostera, eso ha demostrado esta pandemia del coronavirus, porque si no, ¿cómo se explica que sea casi imposible encontrar levadura en un supermercado? Todo indica que estamos como locos haciendo panes, bollos y galletas en casa (así lo atestiguan miles de fotos que los usuarios suben a redes sociales) y es que, tengas niños o no, es cierto que la cocina relaja y es un pasatiempo perfecto.

Por eso, si te tienta la idea de hacer unas magdalenas o un socorrido bizcocho de limón, pero te falta levadura, aparte de recurrir a la cerveza (un chorrito suplirá esa levadura que no encuentras en tu compra semanal), puedes fabricarla tú de manera sencilla. ¿Cómo? Haciendo masa madre, que es la levadura más natural.

Ahí va la receta para fabricarla: una vez la tengas, solo la tendrás que ir alimentado cada x días para que siga siendo efectiva. El procedimiento es sencillo y en 5/6 días, dependiendo de cómo haya ido el proceso, la tendrás lista. Para elaborarla necesitas un tarro de cristal (vale cualquiera que cierre bien y que hayas recuperado de legumbres, por ejemplo), harina de centeno, miel y agua.

Día 1: Mezcla 10 gramos de harina de centeno, 10 ml de agua y 2 gramos de miel. Ciérralo y deja fermentar 24 horas en un lugar cálido.

Día 2: Añade 20 gramos de harina, 20 ml de agua y 2 gramos de miel a la mezcla anterior. Este proceso se llama “refrescar la masa madre”. Cierra el frasco y deja fermentar otras 24 horas.

Bizcocho casero | iStock

Día 3: Añade 40 gramos de harina de centeno y 40 ml de agua a la mezcla anterior. Ciérralo y deja fermentar otras 24 horas.

Día 4: Añade 60 gramos de harina de centeno y 60 ml de agua y déjalo, cerrado, fermentando otras 24 horas.

Día 5: Añade 80 gramos de harina de centeno y 80 ml de agua a la mezcla anterior y déjalo fermentar otras 24 horas. Al sexto día, la masa madre está lista para elaborar cualquier receta.

Para saber si la masa madre está en su estado óptimo, “Existe una prueba llamada la prueba de la flotabilidad: consiste en tomar una cucharadita de masa madre y dejarla en un vaso con agua del tiempo. Si flota, ya está lista para su uso. Si se hunde, significa que aún no está activa y sería necesario prolongar su fermentación. Si la masa madre está muy inactiva y sigue sin flotar, puedes hacer dos refrescos en un mismo día, cada seis horas”, explican en Farmtastico.

También, estos expertos aconsejan que el agua que utilices para elaborar la masa madre sea agua filtrada o mineral.