Imagen de archivo de personal sanitario

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Virales

Una enfermera descubre que tiene una hermana después de que un paciente le dijera que se "parecía a su hija"

Luciana trabajaba en un hospital y, tras la insistencia de uno de sus pacientes, que aseguraba que guardaba gran parecido físico con su hija, descubrió que ambas eran hermanas.

En resumen

  • "Le pedí más información y me dijo que la madre de la niña vivía en Cachoeira Paulista. Y dije, incluso sin ver a su hija: 'ella es mi hermana'", aseguró Luciana

Luciana Sestari y Lucilene son dos hermanas brasileñas que fueron dadas en adopción en el momento de su nacimiento y que se conocieron muchos años después por azar.

Luciana Sestari es una joven de 36 años, que fue entrevistada por la BBC Brasil, medio que se ha hecho eco de la historia, y que relató a este medio que, cuando tenía 8 meses, su madre biológica decidió darla en adopción debido a que tenía problemas económicos y eso le impedía criarla. Esta vivía en el municipio de Cachoeira Paulista, en el estado de Sao Paulo y la dio en adopción a unos vecinos, que eran dueños de un restaurante ubicado cerca de donde vivía.

Al cumplir los nueve años, su madre adoptiva le explicó de donde venía y por qué había sido dada en adopción.

Más tarde, su madre biológica decidió buscarla y tuvieron un encuentro: "Ella le dijo a mi madre adoptiva que había tenido otra hija, dos años después de mi nacimiento, y que también la dio en adopción por no poder mantenerla económicamente", explica.

Luciana afirmó que a partir de ese primer encuentro comenzó a tener buena relación con su madre biológica pero nunca le preguntó por su hermana pequeña por miedo a que fuera un tema sensible para esta: "La única información que tenía sobre ella era que vivía en Lorena, otro municipio de Sao Paulo, a 18 kilómetros de Cachoeira Paulista", afirma.

Poco después, Luciana comenzó a estudiar enfermería y fue ahí cuando el azar y una casualidad hizo que su hermana y ella se conocieran. "Comencé a trabajar en un hospital de la región, en el área de clínica médica y quirúrgica, donde atendí a un hombre mayor que había tenido un accidente de auto muy grave", explica. "Cuando me miró, dijo de inmediato: 'te pareces mucho a mi hija menor'. No le di mucha importancia y seguí ayudándole. Hablamos mucho y fue muy amable", añadió.

El hombre herido pidió al jefe de Luciana que esta le atendiera personalmente porque "porque le caía bien y porque me parecía a su hija". "Todos los días hablábamos de su vida. Diariamente, él repetía sobre mi parecido con su hija", dijo. El hombre le explicó que su hija había sido adoptada porque su madre no podía mantenerla: "Le pedí más información y me dijo que la madre de la niña vivía en Cachoeira Paulista. Y dije, incluso sin ver a su hija: 'ella es mi hermana'". Entonces le pidió reunirse con su ella.

"En ese momento, descubrí el nombre de mi hermana menor: Lucilene", apunta. "Me vi en ella cuando la miré. Tenemos características muy similares: la forma de hablar, la sonrisa y los mismos gustos. Nos abrazamos. Fue muy emocionante", aseguró.

Sin embargo, el reencuentro de su hermana menor con su madre no fue tan emocionante ya que esta no había superado que la diera en adopción: "Lucilene dijo que sus únicos padres eran los que la criaron. Terminé logrando que las dos se conocieran aunque no fue una reunión muy agradable. Hablaron poco. Entiendo su decisión de querer evitar el contacto con nuestra madre, pero tal vez algún día decida perdonarla", señala.

Sin embargo, el sentimiento de Luciana hacía su madre, a quien visita cada vez que puede, es muy diferente : "Trato de entender sus decisiones porque sé que ella experimentó muchas dificultades. Creo que si no me hubiera dado en adopción, no habría sido criada por una familia increíble como la mía", afirma.

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