Hoy empieza la cuenta atrás de un año para los Juegos Olímpicos de 2020 y Tokio está "más preparada" que ninguna otra ciudad en el pasado para el pistoletazo inicial. Esta afirmación la hizo el presidente del Comité Olímpico Internacional (COI) durante los actos de la cuenta atrás para la inauguración de los Juegos en la capital japonesa.

De todas las infraestructuras olímpicas, tan sólo restan tres sedes por terminarse. Alrededor de 3,2 millones de entradas se han vendido en la primera fase doméstica el pasado mes. Estas cifras han sorprendido a los propios organizadores.

Más de 200.000 personas se han presentado como voluntarias para trabajar durante los Juegos. "Puedo decir que nunca he visto una ciudad olímpica tan lista con los preparativos un año antes de los Juegos como Tokio", dijo el presidente del Coi, Thomas Bach, a la prensa.

Las celebraciones de la cuenta atrás han coincidido con el anuncio de cómo será el diseño de las medallas olímpicas y la presentación de los portadores de la antorcha olímpica.

 

"Los últimos seis meses se han pasado muy rápido. Estoy muy feliz por escuchar que los preparativos se han desarrollado como estaban planeados", se felicitó el primer ministro japonés, Shinzo Abe.

Además el mandatario recordó la elección de Tokyo en la sesión del COI en Buenos Aires del 2013, donde derrotó a Estambul y a la candidatura de Madrid.

No todo son buenas noticias

También la candidatura ha tenido algunas dificultades. En primer lugar, Tsunekazu Takeda renunció este año como presidente del Comité Olímpico Japonés después de las denuncias sobre presunta corrupción relacionada con la candidatura. Además de ello, en 2015 los organizadores tuvieron que desechar el logo original por acusaciones de plagio.

Por otro lado, el presupuesto publicado en diciembre de 2018 sitúa el coste total de los Juegos en 12.600 millones de dólares (11.310 millones de euros), algo muy por encima de la estimación inicial de menos de 7.000 millones (6.283 millones de euros).

Tokio también tuvo que aumentar sus medidas para soportar las altas temperaturas, como las áreas con sombra, las salas de espera con aire acondicionado y los baños de hielo para los deportistas, así como también los rociadores de agua.

Aunque este verano ha sido suave y lluvioso hasta el momento, una ola de calor alcanzó temperaturas récord en el mes de julio de 2018. Aquél estío se saldó con más de una docena de fallecidos en Tokio, las temperaturas promedio mensuales que alcanzaron fue de 30 grados, algo insólito desde 1998.