En 2016 Christian Bale desechó la idea de convertirse en Enzo Ferrari porque estaba harto de subir y bajar de peso. Desconocemos si su nuevo look tiene que ver, por tanto, con la exigencias del guión, pero lo cierto es que en sus últimas fotos está irreconocible.

Sin la barba ni el bigote al que nos tiene acostumbrados, con la cabeza rapada y algún que otro kilo de más, lo cierto es que a Bale se le ve bastante relajado y feliz.