Brendan Fraser lleva años apartado del foco de Hollywood después de haber sido uno de los actores más prolíficos. Había ofrecido su última entrevista a AOL en 2016, algo que se volvió en su contra al aparecer en ella nervioso y desubicado.

Ahora acaba de volver a sincerarse para GQ y ha explicado que días antes de ofrevcer aquella entrevista de 2016 su madre había fallecido y que se sintió muy incómodo por volver a enfrentarse a las cámaras.

El intérprete pasó de ser una primera estrella a dejar de rodar películas, y es que ya durante el rodaje de la tercera parte de 'La Momia' su cuerpo le empezó a pasar factura. Tuvo que someterse a múltiples cirugías, una operación parcial de rodilla y una intervención en sus cuerdas vocales.

Pero Fraser esconde en su historia algo mucho más triste, y es que asegura que fue víctima de abuso sexual por parte de Philip Berk, uno de los presidentes de la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood, le agredió durante un almuerzo organizado por HFPA.

"Su mano izquierda se acercó a mi cuerpo, me cogió la nalga y uno de sus dedos me tocó en el perineo. Y lo empezó a mover por ahí". "Me sentí enfermo, como un niño pequeño, como si tuviera una bola en la garganta. Creí que me iba a poner a llorar allí mismo como si alguien me hubiera tirado pintura invisible por encima".

Berk ha asegurado que Fraser está mintiendo, pero el actor asegura que nada ha vuelto a ser como antes después de ese capítulo de su vida. "El teléfono deja de sonar y te empiezas a preguntar por qué. Puede ser por muchas razones, ¿fue esta una de ellas? Yo creo que sí".