Desde que en 2017 Sergio se separara de su mujer la Justicia le ha fallado reiteradamente. Primero fue una denuncia de malos tratos interpuesta por la madre de su hijo que un juez desestimó y de la que salió absuelto en un juicio. Tuvo una orden de alejamiento de su mujer y cuenta que cada vez que esta se la acercaba pasaba mucho miedo. "Se me agarraba a la ventanilla del coche desde la mediana y me veía obligado a llamar a la Guardia Civil por miedo a que ella me denunciara", relata.

La madre de su hijo estuvo durante dos años disfrutando de la prestación de 400 euros de víctima de violencia de género mientras él le pagaba la hipoteca. En este tiempo el niño e quejaba de que le pegaba y no le daba de comer. Cuenta Sergio que cuando le quitaron la prestación a su exmujer esta la pidió volver con él.

Las denuncias de Sergio a la Guardia Civil por el mal trato que sufría el niño eran constantes. Sin embargo, en muchas ocasiones los propios agentes le recomendaban no denunciar al estar inmerso en un proceso de separación tan problemático. A Sergio le han fallado todos los cauces legales que le pueden fallar a un padre que quiere denunciar que su mujer no trata bien a su hijo.

Protección del Menor se inhibió del caso porque decían que su hijo no estaba en situación de desamparo. Asuntos Sociales solicitó un informe sobre el estado en el que se encontraba el niño que nunca llegó a entregar y el padre pidió en reiteradas ocasiones en las que le dieron largas con plazos burocráticos.

Sergio lamenta que nadie le tendiera la mano y evitara este terirble suceso.