Aún conmocionado por la muerte de la exesquiadora, Adrián Federighi asegura que a la familia les reconforta saber que no ha sufrido. Señala que Blanca se sintió abandonada después de dejar la competición de primer nivel. "Ella alguna vez dijo que había sido un caballo de carreras. "Cuando he dejado de ganar carreras me han abandonado", nos decía".

Adrián destaca que Blanca se retiró a los 32 años de un deporte amateur "donde no se amasan fortunas como otros premios, ya que el esquí en su época no entregaba nóminas en metálico. Tenían una nómina mileurista de la federación, y si eras top en el ranking ganabas 1.500 euros pero no te retiras millonario", apunta. Afirma que Blanca en algún momento pidió ayuda y no se le dio. "Fueron los hermanos los que siempre han estado ahí", destaca.

Lamenta Adrián que en la época deportiva de Blanca Fernández Ochoa no se pensara en cómo podían ganarse la vida los deportistas de élite una vez finalizada su etapa profesional. Incide en que la familia no quiere culpar a nadie del abandono deportivo que sufrió Blanca y agradece el apoyo y cariño de los cientos de voluntarios que han colaborado en la búsqueda de Blanca Fernández Ochoa en la sierra de Guadarrama (Madrid).