El primer episodio de la tercera temporada comienza justo donde finalizó el último de la segunda: con la boda de Lady Mary y Matthew. La pareja ha pasado por todo tipo de obstáculos e incluso la noche antes de su boda parece que todo se tambalea y que los novios darán marcha atrás. Finalmente, y tras una romántica secuencia de reconciliación (excelentemente rodada por cierto), la pareja oficial de la serie se da el sí quiero. No será un matrimonio fácil, nada en 'Downton Abbey' se da por sentado.

Pero la felicidad de la boda durará poco en la mansión Downton. La fortuna de la familia ha disminuido drásticamente tras una mala inversión de Robert Crawley. Una trama que, seguramente se mantendrá durante la temporada para hacernos sufrir y pensar que los Crawley puedan dejar de nadar en la abundancia. Esperemos que no suceda así y que la riqueza siga siendo un elemento recurrente. No en vano, es uno de sus mayores encantos.

Bates continúa en la cárcel y con pocas posibilidades de salir libre. Al menos de momento. Anna, obstinada y sin resignarse, hará todo lo que esté en su mano para que se demuestre la inocencia de su marido. Y ojo con el compañero de celda de Bates, que seguro nos dará más de un disgusto. 

Como siempre, la historia de Reino Unido se incluye en la serie como telón de fondo. En esta ocasión el marido de Lady Sybil, Robert, agita la tranquilidad de los Crawley con un discurso revolucionario que proclama la independencia de Irlanda sobre Inglaterra. El que antes fuese chófer y sirviente es hoy el marido de la hija menor de Lord Robert.

Shirley MacLaine, fichaje de lujo
Fue una gran noticia saber que Shirley MacLaine aparecería en un par de episodios de la tercera temporada. Su papel de madre de Cora y rival directa de Violet (Maggie Smith) encaja a la perfección con el estilo de la serie. La actriz, ganadora del Oscar, Emmy y Globo de Oro, es una intérprete inmensa e incrementa el ya de por sí alto nivel del casting de la serie.

Por su parte, Maggie Smith sigue siendo el mejor activo de 'Downton Abbey', al menos en el ámbito de la comedia y del humor made in Britain. Tras muchas especulaciones y rumores sin confirmar sobre la marcha de la actriz, todo parece indicar que nos queda aún mucha condesa viuda de Grantham por delante. El Emmy de este año a mejor actriz de reparto confirma lo que ya sabemos todos los seguidores de la serie: sin ella 'Downton Abbey' no sería lo mismo. Por pequeña que sea su aparición, siempre aporta algo.

Es un placer para cualquier espectador ver un producto tan bien hecho como 'Downton Abbey', en la que todos los detalles están cuidados, en el que ni sobra ni falta nada. Además, los fans estamos de celebración: el viernes pasado la cadena ITV anunció que habrá cuarta temporada en 2013. Y esperemos que no sea la última.