ObjetivoTV » Número de Serie

NÚMERO DE SERIE

Cinco razones por las que 'Anatomía de Grey' debería terminar esta temporada

Durante la midseason de hace ocho años empezó en ABC un drama médico que fue toda un revolución en la cadena y que marcó un antes y un después en las series sobre hospitales. Se trata de 'Anatomía de Grey', una serie que en sus inicios era de auténtica calidad y que ahora no deja de ser un drama convencional y previsible.

Vuelta al cole de las series de éxito

ABC 'Anatomía de Grey'

Publicidad

A pesar del desgaste que se ha producido a lo largo de estos años, la serie sigue siendo del drama más visto de ABC y uno de los más competitivos de todas las networks. Pero los espectadores merecen que la serie se cierre con un final digno y no tras una caída de audiencia irreversible. Aquí van los cinco motivos por los que la serie creada por Shonda Rhimes debería acabar este año:

1. Problemas con el reparto original. Las sucesivas, a la par que numerosas, bajas del reparto original de la serie han dejado a 'Anatomía de Grey' muy tocada. Siempre ha sido una serie muy polémica y la última la protagonizó Katherine Heigl cuando dejó la serie a mitad de la sexta temporada. Los huecos del cast original son grandes y aunque han intentado suplirlos con nuevas incorporaciones no hacen otra cosa que hacerlos más evidentes. Los nuevos doctores, en especial el doctor Avery y la doctora Kepner, son completamente prescindibles y quedan a mucha distancia de los recordados George O’Malley (T. R. Knight) o la doctora Stevens (Katherine Heigl).

2. La pareja protagonista en crisis. Aunque 'Grey’s Anatomy' siempre se ha caracterizado por ser una serie coral, es innegable que Meredith (Ellen Pompeo) y Derek (Patrick Dempsey) forman la pareja principal de la serie. Pero desde hace varias temporadas la pareja da vueltas sobre el mismo punto y lo que antes eran conflictos bien desarrollados ahora son tramas superficiales y que muchas veces se solucionan a modo de varita mágica en el guión. Además los actores han manifestado en diferentes ocasiones su intención de abandonar la serie tras la octava temporada, aunque luego se hayan retractado de sus declaraciones.

3. El sinsentido de desarrollar la serie sin Meredith Grey. La peculiar Shonda Rhimes, creadora de la serie, ha insinuado en más de una ocasión que no le importaría continuar 'Anatomía de Grey' sin la protagonista que da título a la serie. Según la guionista la historia podría tener a Lexie Grey, hermana de Meredith, como nueva narradora y protagonista del drama médico. Una idea absolutamente ridícula y que hundiría el poco prestigio del que aún disfruta la serie.

4. El desgaste de audiencia. Ahora puede resultar imposible de creer, pero 'Anatomía de Grey' disfrutó en sus tres primeras temporadas de una audiencia media de 25 millones de espectadores. Luego se mantuvo en torno a los quince, pero desde el final de la séptima ha bajado de los diez millones. Es normal que una serie que lleva ocho años en pantalla acabe perdiendo más de la mitad con respecto a su mejor marca, pero no es menos real que la serie ha caído demasiado y ha marcado esta temporada dos mínimos históricos. Y aún quedan muchos capítulos por delante, por lo que la bajada podría ser aún mayor.

5. Porque la serie ya no es lo que era. Antes disfrutábamos de finales impactantes, de tramas que nos tenían el corazón en un puño y de historias que conseguían que alguna lágrima se cayera. Hoy 'Anatomía de Grey' es una vaga sombra de lo que fue y un capítulo de hoy hace irreconocible la serie de hace años. Sólo por la calidad que tuvo, y por el mínimo nivel que mantiene ahora, merece la pena que esta temporada sea su Final Season.

No parece que la ABC tenga mucho interés en finiquitar una serie que aún le resulta rentable. Si optan por el camino de alargar y alargar la serie hasta el infinito se encontrarán a la audiencia de espaldas y al espíritu de la serie completamente desdibujado. No será la primera vez ni la última que una gran serie termina impregnada de una mediocridad absoluta.

Publicidad