Son más que evidentes los defectos de ‘Looking’, sobre todo su tendencia al pasmo narrativo y a falta de agilidad en el ritmo. Que esto sea asumible por todos, incluso por los defensores, no le quita mérito a una serie que está muy bien dirigida, con unos actores más que solventes y una historia que si bien no es vibrante es perfectamente reconocible como un retrato urbano y actual del gay treintañero.

Esta honestidad la comenzó ‘Looking’ desde el episodio piloto, cuando conocíamos a Patrick de forma desenfadada en una zona de crusing. Desde entonces, y hasta su más que digna despedida, ‘Looking’ se ha mantenido firme, asumiendo sus limitaciones y ofreciendo el mismo relato que pretendía desde el principio.

Que Patrick y Richie iban a acabar juntos lo sabíamos todos desde el piloto, pero la forma en lo que han hecho, ha sido muy justa para la gran historia de amor de la serie. Todos odiábamos a Kevin, pero al final, es él quién le da la lección a Patrick y le recrimina que nunca intenta las cosas y que solo va huyendo de su propia inseguridad. Hubiese sido fácil un último encuentro sexual entre ambos o una última muestra de la chulería de Kevin, pero en vez de eso ha servido como puente que para que Patrick y Richie acaben juntos.

No queda claro si finalmente la pareja se quedará en San Francisco o se aventurarán a algo nuevo, pero el final no deja duda: los dos están en la misma página por primera vez. Si hay algo que queda de poso en ‘Looking’ es precisamente esta historia de amor, que tiene su mejor momento en el inolvidable episodio 1x05, centrado exclusivamente en la pareja.

Agustín logra madurar y casarse con Eddie, dejando atrás el artista atormentado que lleva dentro y asumiendo un auténtico compromiso por primera vez. Dom consigue lo que deseaba desde el principio: su ventana de pollo peri peri y Doris está lista para pegar el salto y ser madre. Todos inmaduros y maduros a partes iguales.

Como bien dice Patrick en un momento de la tv movie, no hay un modelo correcto ni un manual para ser gay. Y ese ha sido el acierto de ‘Looking’, crear retratos que están ahí y que no pretenden categorizar. Es indudable que hay otros muchos perfiles que la serie no ha recogido, pero los que han aparecido por el filtro de ‘Looking’ lo han hecho desde una honestidad que merecía más crédito del recibido. Somos pocos los fans, pero desde luego estamos contentos con la trayectoria y con este adiós definitivo.