Renata, el tronco de la historia

En el tronco central de esta historia tenemos a Renata, interpretada por la siempre solvente y eficiente Silvia Navarro, a la que pronto veremos en 'Caer en tentación'.

Renata es una de esas personas que transmiten luz, energía positiva, alegría, optimismo y todo eso se traduce en que cuantos la rodean acaban siendo seducidos por ella tanto desde el punto de vista romántico como familiar o de amistad. Renata es la hija perfecta, la amiga perfecta y hasta la novia perfecta.

Sin embargo, la luz lleva inevitablemente aparejada la sombra y la oscuridad también forma parte de su vida.

La primera gran sombra de su vida es su "madre". Desde siempre, Renata ha sido para Fina (Rocío Banquells) una pesada carga y no pierde ninguna oportunidad para dejar constancia del malestar e incomodidad que le provoca la simple presencia de su "hija". Cada leve traspié que pueda tener Renata en su vida es elevado a la categoría de tragedia por Fina. Y en esa permanente campaña anti-Renata, Fina cuenta con la colaboración de su otra hija Roberta (Jessica Coch).

Renata sobrelleva esa falta de cariño como puede. Afortunadamente tiene el amor incondicional de su padre adoptivo, Gonzalo (René Casados). Poco se imagina Renata que su compleja relación con su madre no tiene nada que ver con la falta de sentimientos materno-filiales de una y otra, sino simplemente al hecho de que no hay absolutamente ningún vínculo entre ambas.

Renata busca cada día una razón al desamor de su madre. Poco imagina cuál es la verdad. Renata fue secuestrada por Fina cuando era una niña. ¿Por qué? Porque era la hija de Regina, la esposa del amante de Fina y padre de Roberta. Es decir, un complejo árbol genealógico. Pero, además, Renata tampoco puede ni imaginar lo cerca que está su verdadera madre, pero ya se encargará Fina de que su gran rival del pasado, su mayor enemiga, no recupere lo que más añora: su hija.

Jerónimo, el cazador cazado

Y si Renata está en el centro de la mentira de su unidad familiar, su vida sentimental pronto se convertirá también en un torbellino, gracias a la entrada en escena de Jerónimo Linares (Juan Soler).

¿Quién es Jerónimo? Pues el galán de esta historia, aunque tendremos que prepararnos porque habrá momentos en que mude en un gañán.

Jerónimo irrumpe en esta historia para vengar la muerte de su hermano, creyendo que se suicidó tras ser abandonado por “la bonita”. Y el problema surge cuando las “circunstancias” y la mano negra de Fina le hacen creer que esa mujer a la que detesta sin conocer es Renata, la mujer de la que se enamora en cuanto la conoce.

La relación de Renata y Jerónimo va a ser una constante batalla entre el amor y la venganza. Y será él quien lleve la carga más pesada porque será constante el debate interno. ¿Quién es la auténtica Renata? ¿Esa mujer tierna y cariñosa de la que se enamora perdidamente? ¿La mujer fría y cruel que destrozó la vida de su hermano?

Los otros

Por si las dudas de Jerónimo sobre la verdadera personalidad de Renata y las dudas de Renata sobre los incomprensibles (para ella) cambios de actitud de Jerónimo no fueran suficientes para desestabilizar la pareja protagonista, a su alrededor pululan además unos cuantos terceros en discordia, siempre preparados para incordiar en esta historia.

El primero de la lista es Matías (José Ron) y también, digámoslo ya, es el más inofensivo. Matías es el hijo biológico de Gonzalo y desde siempre ha tenido sentimientos "especiales" hacia su hermanastra. Sin embargo, todos sus planes de traspasar la frontera fraternal saltan por los aires cuando aparece Jerónimo, que, encima, es amigo suyo. Es cierto que Matías planta cara e intenta pelear, pero lo suyo fue una simple intentona si lo comparamos con otros.

Es el caso de Agustín (Lisardo), todo un villano y tercero en discordia de manual. Agustín es el vecino terrateniente de Jerónimo, como buen malo de la historia, envidia todo cuanto tiene el galán protagonista. Desde la hacienda hasta la exquisita variedad de uva pasando por su mujer.

Pero el gran problema con Agustín no es que sea un avaro envidioso. El problema es que no tiene límites para conseguir aquello que desea y no se detendrá ante nada ni ante nadie para poseer lo que quiere. Además, es mucho más peligroso porque sabe perfectamente como ocultar su cara más oscura detrás de una fachada de solícito y perfecto caballero. Por decirlo de forma coloquial, Agustín es el lobo con piel de cordero y Renata es la oveja que corre el serio peligro de acabar en sus fauces.

Además, Renata también tiene el enemigo en casa. Se llama Roberta y es su hermana. Es su enemiga porque oculta premeditadamente que ella es esa "bonita" de la que estaba enamorado el hermano de Jerónimo. Es su enemiga porque es cómplice de su madre en esa campaña de desprestigio constante de Renata. Y es su enemiga porque también maniobrará para alejarla de Jerónimo y, obviamente, quedarse ella con él.

Regina, no sin mi hija

Como buena telenovela de toda la vida, son muchas las subtramas que ofrece ‘Cuando me enamoro’. Desde los altibajos del matrimonio de los tíos de Renata a las múltiples interacciones entre los habitantes de la hacienda. Sin embargo, un personaje que capta nuestra atención desde el principio es el de Regina (Julieta Rosen).

Si bien Renata es la protagonista de esta historia, Regina podría ser perfectamente la heroína principal de cualquier telenovela porque cumple con todas las condiciones imprescindibles para ocupar ese rol.

Regina fue engañada por el padre de Renata y, además, la amante de su marido secuestró a su hija cuando era una niña. Se ha pasado media vida buscándola sin encontrar ni una sola pista. Sin embargo, los acontecimientos se precipitarán de repente y encontrará lo que lleva años buscando con el inconveniente de que su rival del pasado es quien mueve los hilos y dosifica la información para adaptar la verdad a sus intereses.

Además, va a resultar muy interesante ver cómo años después los roles se intercambian en el momento en el que Regina se cruza en el camino de Gonzalo, el marido de Fina.

'Cuando me enamoro' cuenta con todos los ingredientes de una telenovela tradicional: un gran romance central que nace en unas condiciones dramáticas y que tendrá que enfrentar un sinnúmero de vicisitudes; multitud de casualidades que provocarán reencuentros de viejos enemigos; villanos dispuestos a lo que sea con tal de salirse con la suya, y un sinfín de personajes secundarios con historias dignas de protagonizar cualquier otra telenovela.

En definitiva 'Cuando me enamoro' es una historia de siempre, que siempre nos enamora.

Puedes ver los capítulos de 'Cuando me enamoro' en ATRESplayer