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EVITA EL FRÍO Y LOS ÁCAROS

Cómo lavar las mantas de invierno correctamente

Las mantas de invierno se han convertido en un imprescindible para el sofá y la cama, pero el momento de lavarlas puede volverse tedioso y complicado si no sabemos cómo hacerlo. En el vídeo te damos unos consejos para que queden como el primer día.

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Con el frío ya asentado hemos recurrido a sacar la artillería pesada del fondo de los armarios. Las mantas son el complemento perfecto para nuestras camas y sofás. Además, son el producto estrella de cualquier hogar en esta época del año. Sin embargo, pueden dejar de serlo si no se lavan de manera adecuada. En el vídeo te enseñamos cómo hacerlo en unos simples pasos.

Ver una película o hacer que nuestra cama sea más acogedora son algunas de las funcionalidades más repetidas de las mantas, siempre que sepamos cuál es la perfecta para cada momento. Antes de decantarse por una manta u otra, deberás saber qué tamaño y para dónde quieres destinarla.

Diferentes tipos de mantas

La lana siempre ha sido un gran aislante del frío, pero además de esto, su versatilidad hace que sea uno de los tipos de manta más tradicional y demandada del mercado. Son hipoalergénicas y están libres de productos químicos; en cambio, absorben mucho la humedad, por lo que su secado será más lento.

Si eres de las que las prefiere suaves, las mantas de coralina son lo que buscas. Su ligereza hace que sean muy agradables y fáciles de extender en camas para combatir el frío. La coralina tiene una ventaja en el secado y es la rapidez, por lo que se puede lavar con frecuencia y usar el mismo día.

Por el contrario, si lo que quieres es una manta que decore más que ninguna otra, las mantas de pelo son la clave en cualquier salón de revista. Pero tienen un problema, y es la delicadeza con la que tenemos que tratarlas a la hora de lavarlas. Estas mantas pueden ser tanto de pelo sintético como natural, pero en ambos casos la calidad se verá afectada si el cuidado no es el oportuno.

Sin embargo, si eres de las más tradicionales y las mantas de algodón son las que predominan en tu casa, debes prestar atención porque su calidad se verá afectada si los cuidados no son los indicados. Suelen estar confeccionadas con fibras naturales, lo que hace que transpiren y las convierte, en ocasiones, en frescas.

La lana de cashmere es considerada una de las más caras del mercado y ya no solo por su ligereza. Las mantas de este tipo son muy suaves y sedosas. Su calidad es la que marca el precio, ya que este tejido, atendido cuidadosamente, hace que dure muchos años.

Un lavado adecuado

Mantener una higiene apropiada en la ropa de cama, además de cuidar el producto, evita que nuestra salud se vea perjudicada. La aparición de ácaros y bacterias, invisibles al ojo humano, puede provocar en nuestro organismo problemas severos como alergias.

Una de las maneras de combatirlas es mantener una limpieza correcta de mantas y edredones. En el vídeo te enseñamos cómo lavar todos estos tipos de manta para que, además de estar como el primer día, no sean un problema para la piel.

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