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¿Te vas de vacaciones con tu pareja? Consejos para que todo vaya bien

Se acercan los días de descanso, te vas con tu pareja y, como tendréis todo el tiempo del mundo para estar juntos, temes broncas… ¿Se pueden evitar?

¿Te vas de vacaciones con tu pareja? Consejos para que todo vaya bien

iStock ¿Te vas de vacaciones con tu pareja? Consejos para que todo vaya bien

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El anhelado descanso está a la vuelta de la esquina. O puede que justo lo acabes de iniciar: paseos, deporte, risas, complicidad, ocio y, ¿broncas? Viene siendo habitual que, tras el verano, muchas parejas decidan separarse: si bien la pandemia vino a trastocar nuestras costumbres, es cierto que en jornadas laborales tenemos el tiempo ocupado y no estamos todo el rato con nuestro compañero/a. Pero esto cambia en vacaciones, cuando cada día son 24 horas por delante juntos. ¿Pueden evitarse las broncas y el mal rollo y a mayores, que esos problemas acaben con la relación?

Hemos hablado con el psicólogo Ángel Peralbo, miembro de Top Doctors, y esto es lo que nos ha contado:

“Que todo vaya bien de modo absoluto no es propio de las relaciones humanas, con lo cual lo primero que diría es que si nos vamos de vacaciones hay que ser realistas. En una relación de pareja cabe todo, y estando de vacaciones habrá momentos para todo: diversión, poner cuestiones en común, discutir, etc. En definitiva, momentos para lo positivo, pero también para lo más difícil. Creo que cuando hacemos las maletas en pareja entra y cabe todo. Ahora bien, para que sean unas vacaciones satisfactorias y, dejando claro que las relaciones humanas es imposible medirlas, habría que meter empatía, cercanía, buen humor y una cierta fluidez. Hay que ir con el objetivo de fluir lo máximo posible y acatar y asumir acerca de todo lo que venga luego, lo positivo y lo negativo.”, explica.

Dicho lo cual, ¿hay situaciones que deberíamos evitar? “Me gustaría incidir en que yo evitaría nada, sino que dosificaría los elementos. Insisto, si no es posible evitar conflictos, hablar de cosas difíciles, discrepar, etc., que son situaciones que forman parte de las relaciones de pareja, para mí, las claves de éxito de unas vacaciones en pareja están en dosificar. Es decir, no evitaría hablar de problemas, pero si vamos a hablar de un problema hay que estar preparado para tener una o varias soluciones. Si vamos a hablar de críticas de cosas que no nos gusten, tanto del viaje como de la otra persona, primero haría autocrítica y hablaría de cosas que verdaderamente nos gustan. En definitiva, para mí la clave del éxito no es la falta de problemas o la evitación de hablar de cosas difíciles, sino una compensación de algo indispensable en la maleta como es la capacidad de autocrítica, capacidad de búsqueda de soluciones, etc. Todo ello sabiendo que va a haber problemas y situaciones difíciles de manejar”, añade el psicólogo.

Claves para lidiar con los roces

“Nunca descalifiques a la persona, nunca personalizar, nunca achacar a la pareja ningún tipo de culpabilidad por lo que pueda estar ocurriendo, etc. De hacerlo así, entre las dos personas encontrarán más soluciones y el estado de ánimo va a ser infinitamente mejor, teniendo más complicidad, más tranquilidad, etc. Si hay dosis suficiente de complicidad, la relajación y el control del estrés que hay en las vacaciones, eso ayuda mucho a acometer las cuestiones difíciles de una manera más adecuada porque de esa complicidad pasaremos al respeto mutuo. Y algo que yo resaltaría es la empatía, ya que si vamos más enfocados en participar de cómo se siente la otra persona, en descubrir que nos quiere transmitir y que es lo que realmente está viviendo en las vacaciones, si ambas personas de la pareja hacen lo mismo se producirá una clave muy importante. Y al revés, cuando más individualista es uno al ir de vacaciones y más piensa en sí mismo, olvidando la parte colectiva, más se va a olvidar en que el propio viaje sea satisfactorio.

Enfado
Enfado | iStock

Algunos consejos prácticos

“Ir dispuestos a aceptar que no existe la perfección y a ir con un sentido del manejo de la frustración positivo. Entender que habrá cosas que no serán positivas o como nosotros las queremos y que eso no supone ningún tipo de inconveniente, sino más bien una oportunidad, especialmente en parejas primerizas, para saber que la imperfección humana, la imperfección de la pareja, supone un nivel de comprensión, cercanía y mejora que te pone más en la realidad. Unas vacaciones idílicas no existen, las podemos idealizar, pero no existe la perfección. En cambio, unas vacaciones en las que estemos relajados, tranquilos y seamos cómplices de esa buena gestión de las dificultades que surjan nos ayuda muchísimo a vivir la realidad de la vida de las parejas, que no es otra que la que contempla que haya todo: lo bueno y lo menos bueno. Por último y como pincelada, no hay que perder el sentido del humor que, a veces, en la tensión de lo cotidiano y del día a día es difícil mantenerlo. En las vacaciones es el momento ideal para incentivarlo y desarrollarlo, vaya mejor o vaya peor”, finaliza.

Pero, ¿y en clave sexual? ¿qué podemos hacer para mejorar nuestra vida sexual?

“Si por ejemplo, queremos en vacaciones, o en un viaje que hemos preparado, probar experiencias nuevas o recuperar la pasión lo mejor es hablarlo antes de ir. Igual que preparamos maletas, rutas y actividades, podemos tomarnos un café en pareja para hablar de las expectativas sexuales que tenemos. Porque esas expectativas que nos montamos de cómo va a ser el sexo en vacaciones es lo peor que podemos hacer. Si no compartimos las ideas que nos surgen con nuestra pareja, cuando llegue el momento y no se cumplan nos vamos a sentir frustradas”, explica la sexóloga María Torre.

Y añade: “Para evitar discusiones en pareja que acaban matando la pasión sexual veraniega es importante que las vacaciones o las actividades de ocio que se preparen para la pareja o familia se hagan de manera equitativa . Es decir, que no se encargue sólo una persona de todo, sino que las tareas estén repartidas. Si no, en el momento de bajar la guardia saldrán todos los reproches. El verano es un buen momento para volver a tener una cita. Tomarnos el tiempo de intimidad que el día a día no nos suele permitir y crear ese oasis sexual que puede ser el verano para las parejas”.

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