Kim Kardashian sabe de primera mano que la fama cuesta lo suyo, de hecho, no debe ser nada fácil compaginar la vida familiar, televisada casi en su totalidad para el reality 'Keeping Up With Kardashian', con la gestión de todo un imperio empresarial. Y, además, teniendo que mostrar siempre tu mejor versión y dispuesta a sorprender en cada evento público.

Sin embargo, la estrella televisiva parece tener la fórmula perfecta para mantenerse en la cima, y es que todo lo que hagan las Kardashian es noticia. Así, Kim ha conseguido pasar a la posteridad con el modelito que lució durante la gala MET de este año, donde fue una de las invitadas que más brilló. Eso sí, incluso a costa de su propia salud.

La celebrity acaba de confesar en una entrevista reciente para WSJ Magazine, que nunca lo había pasado tan mal como esa noche. "Nunca he sentido tanto dolor en mi vida", explicaba la Kardashian. "Tendría que enseñarte las fotos de después, cuando me quité el corsé, las marcas que dejó en mi espalda y estómago". Además, Kim también ha confesado que incluso necesitó tomar clases de respiración para poder aguantar con el vestido.

Bien es cierto eso que dicen de que para presumir hay que sufrir. Pero, ¿tanto? ¡Dale al play arriba para ver las imágenes!

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