Antes de sentarse en el asiento de un avión Naomí Campbell limpia todo aquello que pueda tocar con toallitas desinfectantes. Con mucho ahínco y sin dejar un resquicio sin limpiar, la maniquí muestra la práctica que tiene eliminando las bacterias a su paso.

Confiesa, en un vídeo grabado por ella misma para su canal de Youtube, que pone en marcha ese ritual cada vez que se monta en un avión. "No me importa lo que piensen de mí. Es mi salud y esto me hace sentir mejor", ataja.

Cuando ya ha limpiado su asiento y alrededores pasa al segundo paso de su 'momento desinfectante': Coloca un 'cubreasiento' en su plaza para no tocar nada con lo que pueda haber tenido contacto otro viajero.

Una vez sentada en el avión y preparada para despegar la modelo culmina poniéndose la mascarilla en la boca y haciendo uso de sus cremas hidratantes, sin las que le es imposible viajar.