EL ESTUDIO DEL 'SERIAL KILLER'

Al final de la primera temporada de 'Mindhunter', uno de los más crueles asesinos en serie, el gigantón Ed Kemper –magníficamente interpretado por Cameron Britton–, se abalanza sobre Holden Ford (Jonathan Groff), en un amoroso abrazo de oso que le produce al agente novato del FBI un ataque de pánico. Holden no había sabido gestionar bien su trabajo. Cambió su forma de ser, se separó de su mujer y tuvo un acalorado enfrentamiento con su compañero, Bill Tench (Holt McCallany). El veterano (y cínico) policía no dudó ante sus superiores en cuestionar los métodos de Holden, tan obsesionado por comprender al criminal que había puesto en peligro su propia vida.

Al frente de la recién inaugurada Unidad de Ciencias del Comportamiento del FBI, los dos hombres, junto a la psicóloga Wendy Carr (Anna Torv), habían recopilado información sobre los presos más peligrosos, gracias a sus entrevistas por todo el país. La participación de Wendy fue clave para financiar la investigación. Lo último que sabemos de ella es que había intentado convencer al fiscal de Georgia para que conmutase la pena de muerte de un reo sin lograrlo.

En la segunda temporada, que Netflix estrena el 16 de agosto, el trio analizará nuevamente a los condenados más despiadados, bajo la supervisión de un nuevo y entusiasta jefe de unidad, interpretado por Michael Cerveris. Los fans de 'Fringe' aplaudirán la elección, ya que el actor fue el enigmático Observador en la popular serie de ciencia ficción protagonizada por Anna Torv, como Olivia Dunham. También regresa Ed Kemper que volverá a usar su carismática forma de ser para engatusar a los investigadores.

WAYNE WILLIAMS Y LOS ASESINATOS DE ATLANTA

La segunda entrega del adictivo thriller policiaco está ambientada dos años después, en 1979, y se centra en un escalofriante, el del asesinato en Atlanta, entre 1979 y 1981, de casi una treintena de niños, adolescentes y algunos adultos, todos afroamericanos. La mayoría de ellos fueron estrangulados. El acusado, un fotógrafo también afroamericano, Wayne Williams, fue condenado a cadena perpetua por la muerte de dos de los adultos, aunque nunca se llegaron a resolver el resto de los crímenes. De hecho, Williams, que hoy tiene 59 años, siempre ha negado su participación en tan macabros hechos.

Según el creador de la serie, David Fincher, la trama es "enorme, radical y muy trágica", tanto que podría haber dado para tres temporadas. "No pudimos hacerle justicia así que lo dramatizamos", explica. El director adelanta que los agentes del FBI son los últimos en encargarse de una investigación que ya estaba prácticamente finiquitada. Muchos de los padres de las víctimas están convencidos de que se cedió a la presión política y se cerraron los casos tras la detención de Williams. En marzo de este año, tal vez por la repercusión de la serie, la alcaldesa de Atlanta, Keisha Lance Bottom, confirmó que se analizarán de nuevo todas las pruebas.

LA ENTREVISTA A CHARLES MANSON

Uno de los entrevistados más esperados en esta segunda temporada será Charles Manson, que ya fue mencionado en la primera entrega. El líder de la secta que asesinó a siete personas, entre ellas, a la actriz Sharon Tate en 1969, esposa del director Roman Polanski y embarazada en aquel momento, podría ayudar a Holden y Bill en sus investigaciones. A diferencia del resto de asesinos, Manson no mató a nadie, pero indujo a sus acólitos –la llamada Familia Manson– a cometer los atroces crímenes. Una de las oscuras hipótesis que se barajaron como motivación de los asesinatos fue la de provocar el caos, una guerra racial, que, según Manson, anunciaban las canciones de los Beatles a través de sus letras “codificadas”. En concreto, de ‘Helter Skelter’, palabras que sus cómplices dejaron escritas en el lugar del crimen con sangre de las víctimas.

Tanto Manson como sus seguidores fueron condenados a la pena de muerte, aunque fue conmutada cuando se prohibió en California. El perturbado líder murió en prisión en 2017 a los 83 años. Curiosamente, el actor que lo interpreta, Damon Herriman, hace doblete con el mismo personaje en 'Érase una vez en Hollywood', el filme de Quentin Tarantino, cuyo estreno coincide en España con el de la serie.

EL ESTRANGULADOR BTK

Otro asesino del que sabremos más es Dennis Rader, que fue presentado en algunas escenas cada vez más siniestras durante la primera temporada. No se le ve matar, pero sí esperar agazapado a su víctima, hacer un nudo con una cuerda o quemar algunos dibujos de mujeres en su patio. Cometió sus crímenes durante 1974 a 1991, pero no sería detenido hasta 2005, así que es de suponer que en la serie se le seguirá mostrando como alguien al que no es fácil de capturar, a no ser que haya saltos en el tiempo.

Rader, que se hacía llamar BTK ("bind, torture, kill" – atar, torturar, matar), tuvo varios trabajos: instaló sistemas de seguridad en las casas, fue militar, boy scout y líder de una iglesia (nada menos). Casado y con dos hijos cuando fue detenido, confesó con todo lujo de detalles haber estrangulado a 10 personas en Kansas. Sin embargo, la prueba incriminatoria que llevó a su detención fueron unas cartas enviadas a la policía en las que se burlaba de ellos al incluir pruebas de sus crímenes.

EL DIABÓLICO 'HIJO DE SAM'

Luego está David Berkowitz, que fue mencionado en la primera temporada y que usó también el envío de cartas para llamar la atención. Alias 'Hijo de Sam', fue arrestado en agosto de 1977 y condenado por matar a seis personas (y herir a otras siete). A lo largo de 1976, este tipo aparentemente anodino, se había dedicado a disparar, especialmente, a mujeres morenas de pelo largo en Nueva York, algo que provocó el aumento en la venta de pelucas de otros tonos. Berkowitz pasaba desapercibido, trabajaba de clasificador de cartas para Correos. Cuando fue detenido se hizo muy popular, apareciendo hasta en las portadas de las revistas Time y Newsweek.

David Fincher compara este caso con el del 'Asesino del zodiaco', cuyos crímenes desarrolló en su película 'Zodiac' y que tuvieron lugar en San Francisco en los años 60 y comienzos de los 70. A diferencia de Berkowitz, el 'Asesino del zodiaco' nunca fue detenido, ni se le prestó atención alguna. El 'Hijo de Sam' llegó a burlarse de la policía a través de varias cartas. Su apodo lo recibió por la primera de ellas, al afirmar que su vecino, llamado Sam, tenía un perro poseído por el diablo. En los años 90 afirmó, aunque sin pruebas, que no actuó solo, sino que fue ayudado por una secta satánica.