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Alimentos que debes incluir a tu dieta para dormir mejor
La avena, las cerezas, los frutos secos y el kiwi contienen nutrientes relacionados con el descanso nocturno. Descubre qué alimentos puedes incorporar a tu dieta para favorecer el sueño y preparar cenas sencillas y equilibradas.

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La alimentación puede influir en la calidad del sueño y en el descanso nocturno. Aunque no existen alimentos capaces de garantizar una noche de sueño reparador, algunos contienen nutrientes que participan en los procesos relacionados con el descanso.
La melatonina, el magnesio, el potasio y el triptófano son algunos de ellos y se encuentran en alimentos habituales que pueden incorporarse fácilmente a la dieta. Desde los frutos secos hasta algunas frutas, pasando por los huevos y el pescado, existen distintas opciones para preparar cenas ligeras o pequeños tentempiés antes de acostarse.
La clave está en mantener una alimentación variada y equilibrada, sin olvidar otros hábitos que favorecen el descanso, como respetar los horarios de sueño y evitar las comidas demasiado copiosas antes de ir a la cama.

Alimentos que contienen melatonina
La melatonina es una hormona que interviene en la regulación del ciclo de sueño y vigilia. Su producción natural aumenta cuando llega la noche, aunque también podemos encontrar pequeñas cantidades en determinados alimentos. Entre ellos destacan las cerezas, los pistachos, las nueces y la avena.

Estos ingredientes pueden formar parte de desayunos, meriendas o cenas sencillas. Por ejemplo, la avena se puede combinar con leche o yogur, mientras que los pistachos y las nueces son una opción práctica para tomar entre horas. En el caso de las cerezas, se pueden consumir frescas o añadirlas a un bol de yogur.
Magnesio para favorecer la relajación
El magnesio es un mineral esencial para el funcionamiento normal del sistema nervioso y de los músculos. Por este motivo, mantener unos niveles adecuados resulta importante para el organismo, también en relación con los procesos de relajación.
Entre los alimentos que aportan este nutriente se encuentran los anacardos, las semillas de calabaza, la linaza y el cacao. Incorporarlos a la alimentación diaria es sencillo: las semillas pueden añadirse a un yogur o una ensalada, los anacardos pueden tomarse como tentempié y el cacao puro puede utilizarse para preparar distintas recetas.

No obstante, consumir alimentos ricos en magnesio no significa que el sueño vaya a mejorar automáticamente. Sus beneficios deben entenderse dentro de una dieta equilibrada.
Aguacate, boniato y kiwi: fuentes de potasio
El potasio es otro mineral importante para el funcionamiento muscular y nervioso. Una ingesta adecuada contribuye al funcionamiento normal de los músculos y ayuda a mantener el equilibrio de líquidos del organismo.

Algunos alimentos que destacan por su contenido en este mineral son el aguacate, el boniato, el albaricoque seco y el kiwi. Se pueden incorporar a distintas comidas del día, desde una tostada de aguacate hasta una guarnición de boniato asado o una pieza de fruta como postre.
Producción de melatonina y serotonina
El triptófano es un aminoácido esencial que el cuerpo necesita obtener a través de la alimentación. Participa en la producción de serotonina, un neurotransmisor implicado en la regulación del estado de ánimo y otros procesos, y de melatonina, relacionada con el ciclo del sueño.

Entre los alimentos que aportan triptófano figuran el salmón, los huevos, los dátiles y algunos quesos curados. Combinarlos con otros ingredientes puede ayudar a preparar platos variados y nutritivos.
Cuatro ideas para combinar estos alimentos
Una forma práctica de incorporar estos ingredientes es utilizarlos en recetas sencillas. Algunas opciones son los dátiles rellenos de crema de frutos secos con un poco de chocolate negro, un bol de kiwi con frambuesas y pistachos, un yogur acompañado de cerezas o una tostada de pan integral con aguacate y huevo.
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Estas combinaciones permiten reunir distintos nutrientes en una misma preparación, aunque no garantizan por sí solas un mejor descanso. Para dormir mejor, conviene acompañar una alimentación equilibrada de horarios regulares, un ambiente adecuado en el dormitorio y una rutina relajante antes de acostarse.
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