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Cómo hacer compresas menstruales caseras

Ahora que tenemos tiempo en casa, podemos realizar de forma sencilla compresas menstruales que respetarán nuestro cuerpo y supondrán un ahorro importante.

Cosiendo a máquina

Cosiendo a máquinaiStock

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Estos días en casa hemos aprendido a hacer muchas cosas a mano, desde el pan a mascarillas caseras. Pero quizás, algo que no nos hayamos planeado que podemos hacer en nuestra propia casa son las compresas menstruales. Hacer una compresa casera de tela puede tener sus puntos positivos. Por ejemplo, se trata de una compresa lavable y reutilizable, que además está realizada con materiales totalmente naturales.

“Los contras con lo que nos encontramos es que estamos muy acostumbradas al usar y tirar y llevar este tipo de compresas necesita más dedicación, tiempo y un aprendizaje. Hay que lavarlas, cuidarlas y no es tan fácil como quitártela y tirarla” explica la sexóloga María Torre, de Ars Eróticas.

Aunque la experta no olvida que ese esfuerzo merece la pena si observamos los beneficios. “Los genitales se irritan menos, tienes menos infecciones y a la vez estás poniendo de tu parte para que mantener más limpio el medio ambiente. Son los pros que nos animan a hacer el cambio”. Todo ello unido al dinero que podemos ahorrar en compresas desechables.

En Internet existen diversos tutoriales para realizar compresas caseras e incluso ofrecen plantillas para realizar las mismas. Sin embargo, la experta recuerda que podemos adaptar estos patrones a nuestras necesidades. “Es importante darle la forma adecuada porque si no, no se adaptará bien al movimiento y a la ropa interior”.

Debemos contar con cartulina, boli y tijeras para dibujar y recordar el patrón. En cuanto a telas, necesitaremos tejido grueso de algodón, que podemos conseguir de alguna camiseta o sábana vieja, mejor si es de franela, para la parte externa. También una toalla vieja para hacer la parte interna o absorbente, y de nuevo unas tijeras capaces de cortar este tipo de tejido.

Compresas de tela
Compresas de tela | iStock

Igualmente necesitarás hilo y aguja para coser, aunque siempre será preferible contar con una máquina de coser para que el proceso sea más sencillo. “Hacerlas divertidas y con telas que nos gusten hará que las aceptemos mejor y que su uso sea más amigable”, aconseja la sexóloga.

En primer lugar, habrá que hacer dos plantillas diferentes, una para la parte externa, que será con forma de diamante redondeado, para asemejar lo que serían las alas de la compresa, y con la que deberemos cortar dos piezas del tejido de algodón. La plantilla de la parte interna, en cambio, tendrá forma ovalada o de salva slip, y de la misma deberemos cortar de dos a cuatro piezas del tejido de la toalla. Con esta plantilla también deberás cortar otras dos piezas del tejido de algodón o franela.

Primero se realizará la parte externa. Para ello se deben coser las dos piezas de algodón en forma de diamante por los bordes, dejando un pequeño margen, hasta que queden unidas. Puedes ayudarte de una plancha caliente para mejorar el resultado. Después habrá que realizar una pequeña ranura en el medio de solo una de las dos capas.

Para la parte interna, habrá que unir al menos dos de las piezas ovaladas del tejido de toalla, cosiéndolas igualmente por los bordes. Teniendo en cuenta que será la parte que empape, el grosor de la misma dependerá de cuál sea nuestro flujo habitual, pudiendo coser más de dos piezas unidas si lo creemos necesario.

A continuación, coge las dos piezas ovaladas del tejido de algodón o franela y cóselas también por los bordes para dejarlas unidas. De nuevo, realiza una ranura en el centro de solo una de las dos caras. Esta pieza servirá como funda de las piezas de toalla, así que la ranura debe tener el tamaño suficiente para introducir las mismas.

Una vez cosidas todas las piezas, introducimos la pieza de toalla dentro de la pieza ovalada de algodón.

Por último, debemos unir las piezas restantes. Es decir, habrá que poner la pieza ovalada en medio de la pieza de diamante, para que quede como un salvaslip sobre una compresa con alas, dejando que queden las dos ranuras unidas para dejar fluir el flujo. De nuevo, las coseremos por los bordes. Como recuerda María Torre, “La capa que nos toca la piel debe ser suave y no demasiado gruesa”.

Para dar el toque final, a la parte de las “alas”, se les puede incluir o bien unos broches o un velcro para poder ajustarlo a la ropa interior cuando se utilice.

Hay que tener en cuenta que para usarla se pondrá la parte de franela o algodón hacia abajo, y la parte donde está cosida el salvaslip con toallas por arriba. De cara a los lavados, “Es importante ponerlas en agua fría cuando la retiramos y antes de lavarla en la lavadora. Así será más fácil quitar las manchas. Olvídate de la secadora”, concluye la experta.

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