Estos son los errores más comunes

Estos son los errores más comunes

¿Sabes que te estás lavando mal los dientes?

Es algo que todas creemos hacer bien, aunque en realidad probablemente nunca nadie nos haya enseñado a lavarnos los dientes. Este gesto cotidiano tiene sus secretillos, y hay que seguir una serie de pautas si no queremos encontrarnos con patologías dentales de diversa índole, desde caries a sarro o infecciones, por no hablar de los evidentes problemas estéticos derivados de un cepillado incorrecto.

Probablemente estés cometiendo alguno de estos errores a la hora de lavarte los dientes, que puedes eliminar a partir de este preciso momento:

Los lavas poco rato

Un cepillado rápido solo conseguirá, tal vez, quitarnos el mal aliento, pero es muy probable que no elimine los restos de comida. Deberías lavar los dientes al menos durante cuatro minutos cada vez (aproximadamente unos 10 segundos por diente si utilizas un cepillo eléctrico), ya que menos de ese tiempo no garantiza una correcta higiene. ¿Y si te compras un reloj de arena de baño que te ayudará en la tarea de no quedarte corta?

No los lavas después de cada comida

Si eres de las que comes cinco veces al día, deberías lavar los dientes después de cada una de ellas. Para ello, es importante que tengas siempre tu cepillo y pasta en el trabajo, y si puede ser que lleves también unos en el bolso para recurrir a ellos en cualquier momento. De hecho, según la encuesta poblacional sobre la salud bucodental en España, realizada por el Consejo de Dentistas de España en 2010, el 12% de los españoles mayores de catorce años no se cepilla los dientes todos los días, y un 2,3% no lo hace nunca. Esta dejadez se traduce directamente en una peor salud bucodental, que implica no solo más sufrimiento sino también un desembolso económico a medio plazo, en ocasiones muy elevado, en la consulta del dentista.

No los lavas de arriba abajo

Sino que lo haces de izquierda a derecha. Craso error. Para una correcta higiene tienes que cepillar siempre de arriba a abajo para retirar bien los restos de comida y eliminar las manchas.

Presionas demasiado el cepillo

Y así lo único que consigues es dañar el esmalte. Lo que suele hacer mucha gente es presionar mucho el cepillo y lavar los dientes rápido y poco rato, cuando en realidad lo recomendable es todo lo contrario: lavarlos con suavidad, sin presionar, durante unos cuantos minutos.

Lavarse los dientes | iStock

No utilizas hilo dental

Y deberías hacerlo, ya que llegará a todos esos recovecos a los que no llega el cepillo. De hecho, incluso aunque te cepilles correctamente los dientes es probable que las cerdas no lleguen bien a todos los rincones de la boca y debas completar la tarea siempre con hilo dental.

No cepillas la lengua

No olvides que hay muchas bacterias que se quedan en la lengua, de manera que si la cepillas mejorarás tu salud bucodental al tiempo que eliminas el mal aliento.

No renuevas el cepillo de dientes

Deberías cambiarlo cada tres o cuatro meses, ya que de lo contrario pierde la eficacia. Y no olvides mantenerlo siempre limpio y sin restos de comida.

Tomas mucho café, té y vino tinto

Todas estas bebidas hacen que tus dientes adquieran un color amarillento, de manera que conviene enjuagarte bien la boca con agua después de tomarlos. Otros alimentos, como la manzana, el apio y el plátano, tienen un reconocido efecto blanqueador. Es importante tener en cuenta, sin embargo, que el color de los dientes, pese a que la higiene tenga influencia, depende en gran medida de factores genéticos.

Nunca vas al dentista

Pese a que no tengas molestias, deberías ir al dentista al menos una vez al año para hacerte una revisión.

Laura Conde (@LauraConde5) | Madrid
| 22/02/2019

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