No es de extrañar que, con 40 grados a la sombra, te pases el verano sudando como un pollo: el abanico ayuda, las bebidas frías también (aunque son, como diría la sabiduría popular, “pan para hoy, hambre para mañana”, el aire acondicionado, no digamos, pero es inevitable sudar. Y además, es lo lógico, la sudoración sirve al fin y al cabo para regular la temperatura de nuestro cuerpo.

En el lineal del supermercado encuentras el desodorante convencional y también, el antitranspirante, que te promete 24 horas sin sudar. Pero, ¿este segundo producto es recomendable? “El sudor es importante porque nos ayuda a regular la temperatura corporal y a eliminar toxinas. Los antitranspirantes taponan el poro, bloqueando las glándulas sudoríparas de forma que disminuye la producción de sudor. Son productos seguros para la salud y no se ha demostrado que sean dañinos, pero es importante no utilizarlos de forma prolongada”, explica Antonio Martínez Torres, Director Médico en la Clínica Dermatológica Dr. Martínez y miembro de Top Doctors.

O sea, sí, pero con mesura: “De hecho, los dermatólogos recomendamos el uso de desodorantes antitranspirantes únicamente para el tratamiento de casos de sudoración excesiva, lo que conocemos como hiperhidrosis. Estos productos no se deben aplicar si no se tiene esta patología, pues pueden irritar la piel. Además, no deben emplearse de forma prolongada varias veces al día, se recomienda aplicarlos solo por la mañana después de la ducha”, añade.

Desodorante en spray | iStock

Hay que saber, además, que hay personas que sudan más que otras, es algo inevitable. “Además del calor y la humedad, hay situaciones como el estrés, el miedo, la ansiedad o la vergüenza que pueden aumentar el nivel de sudoración”, añade el experto. Muchas mujeres, además, notan mayor sudoración e incluso olor más fuerte, en los días previos a la menstruación o durante la regla. Y es totalmente normal.

Para minimizar estos problemas de sudoración excesiva podemos tomar distintas medidas como son:

• Evitar la ropa sintética, mejor usar tejidos de algodón (lo sintético nos hará sudar mucho más, al no ser tejidos transpirables).

• Evitar las prendas ajustadas y optar por prendas sueltas y de colores claros. Por ejemplo, el lino es un excelente material para los calores del verano.

También, si tienes un olor fuerte en la sudoración se deben evitar alimentos como el ajo, la cebolla, el café o el alcohol.