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ALIMENTACIÓN

¿Cómo preparar la nevera y la despensa para un nuevo confinamiento?

Ya vimos cómo nuestra dieta se volvía un poco “caótica” durante el primer confinamiento. Haya uno nuevo, total o parcial, o sea cual sea tu situación, más vale prevenir, además puede ser un buen momento para crear en casa el “ambiente saludable” que te lo ponga un poco más fácil para cuidarte y evitar ganar más grasa corporal. Además de salud, con buena organización, ¡ganas tiempo!

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La alimentación saludable ayuda a prevenir enfermedades de todo tipo y a vivir con un extra de energía. Comer sano y tener herramientas para ello es realmente importante.

Una de las herramientas que puede ayudar a llevar una alimentación más óptima en esta época, es tener tanto la nevera como la despensa con todo tipo de alimentos y productos que sean de la mejor calidad nutricional posible.

Además, ¡qué placer da ver la nevera y la despensa repleta de alimentos saludables! ¿Verdad?

¿Qué alimentos comprar para llenar mi despensa de la mejor manera posible a modo de “fondo de armario”?

Hoy en día hay muchos productos procesados que son una fantástica opción para sacarnos de un apuro. Suelen tener una vida útil más larga que las materias primas sin procesar, por esta razón serán nuestros aliados durante el confinamiento. Aunque siempre debes fijarte en los ingredientes. Algunos ejemplos:

Frutas y verduras: de temporada (mandarinas, granadas, calabaza…) son frutas que aguantan bastante tiempo en la despensa o en el frutero de casa, más resistentes que las frutas veraniegas.

Las frutas podemos encontrarlas en conserva, aunque normalmente en este formato debemos fijarnos mucho en los ingredientes, evitando frutas en almíbar. Se puede comprar cualquier fruta en su jugo y que no contenga azúcares añadidos, como la piña natural.

Las verduras congeladas son una estupenda opción.

Alimentos | iStock

¿Podemos comprar verduras en conserva? ¡Sí! Aunque no es lo más común, las verduras en conserva pueden ser las reinas de nuestra despensa. Encuentras de todo: alcachofas, menestra, espárragos, setas, pimientos asados o pisto, entre otras muchas. Consume primero la verdura fresca y luego vas tirando de botes de conserva y verdura congelada. Una de las mejores conservas es la de tomate natural, triturado o troceado, no lleva más que tomate y puede alegrar todos tus guisos.

La parte proteica de nuestra alimentación la aportamos gracias a los pescados, carnes, huevos y legumbres. De todos estos alimentos podemos encontrar su versión “de despensa”.

Pescados: atún, salmón, mejillones, berberechos y muchos más en formato “lata”. Intenta elegirlos al natural y, si puede ser, bajos en sal si vas a comer más cantidad de conservas de lo habitual.

Carnes: pechuga de pavo o pollo en lata, jamón ibérico o lomo embuchado.

Huevos: los huevos aguantan un tiempo limitado, un poco más si los conservas en el frigo. Puedes comprar claras de huevo pasteurizadas (que no necesitan nevera), para añadir un extra de proteína a los platos.

Legumbres: garbanzos, lentejas, soja o alubias. Puedes encontrarlas tanto en seco como ya cocidas en bote, estos son un súper recurso para guisos y ensaladas.

Nevera y congelador

Lo primero a tener en cuenta es las “medidas” de nuestra nevera y congelador, ya que si compramos mucha cantidad o cosas muy voluminosas tendremos dificultad para guardarlas.

En la nevera podemos guardar los alimentos más perecederos y por supuesto los que necesiten refrigeración. Verduras, frutas, lácteos, carne y pescado (si consumimos).

En el congelador podemos guardar cualquier carne o pescado, pero también frutas y verduras. Para tener raciones de verduras podemos preparar cremas, o simplemente cortarlas y congelarlas.

¿Y las frutas?

¡Si! En la mayoría de supermercados puedes encontrar frutas congeladas como fresas, piña, mango o frutos rojos. Puedes utilizarlas en postres, con yogur, incluso hacer helados saludables con ellas.

Consejos para evitar el desperdicio de comida

Una de las desventajas que tiene hacer “grandes compras” es que muchas veces no consumimos todo lo que compramos y hay alimentos que se echan a perder, para evitar el desperdicio puedes seguir los siguientes consejos:

1- Organiza un menú semanal saludable acorde a tus gustos y necesidades.

2- Realiza la lista de la compra “a conciencia”. En base al menú elabora una lista de la compra en la que estén todos los ingredientes que vas a necesitar y sobre todo ten muy en cuenta las cantidades.

3- Cumple con la lista de la compra y no te dejes llevar por los alimentos ultraprocesados que te encontrarás en los pasillos del supermercado.

Recuerda: la alimentación saludable debe de ser tu aliada durante el confinamiento, estar en casa no es sinónimo de no cuidarse. Mímate, cuídate y quiérete.

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