Publicidad

REPARTIMOS COMIDA POR MADRID CON ESTA ORGANIZACIÓN SOLIDARIA

Una noche de solidaridad junto a la ONG Granito a Granito

Nos unimos al reparto que cada lunes por la noche lleva a cabo la ONG madrileña Granito a Granito. Descubrimos cómo y a quién ayudan de forma completamente altruista. Esta iniciativa reparte cada semana unos 150 bocadillos, litros de caldo caliente y ropa de abrigo que donan los voluntarios.

Rubén García | Madrid
| 12.01.2015 13:01

Dori sale cada día de su casa para pedir en la calle y así poder subsistir. Pero no pide para ella sola. Dori recoge comida y ropa para aquellos que como ella no pueden comprar lo necesario para el día a día. Comparte aquello que no tiene. Dori recibe muchísimas donaciones diarias, pero solo se queda con lo indispensable, lo que no necesita lo reparte.

Pasa casi todo el día en la puerta de la iglesia de San Ginés (en la madrileña plaza de Ópera), donde recoge comida y ropa que después cocina y reparte entre las familias que conocen y necesitan de su labor. La noche que la conocemos tan solo pide caramelos para varios niños que conoce, y así poder darles una pequeña alegría por Navidad.

Esta es una de las decenas de historias sorprendentes que nos encontramos a lo largo de la 'noche solidaria' que compartimos junto a Granito a Granito.

Granito a Granito es una organización sin ánimo de lucro que cada lunes por la noche sale a ayudar a aquellos que lo necesitan. Llueva, nieve o sea fiesta, sale a dar a todos aquellos que no tienen la oportunidad de vivir una vida normal algo por lo que continuar hacia adelante.

Nos citamos con ellos en la fría noche del 29 de diciembre. La gente se amontona por las calles del centro Madrid, los niños disfrutan con los adornos y motivos navideños y los adultos ultiman los detalles para dar la bienvenida al nuevo año. Todos son ajenos a las decenas de personas que a su alrededor no tienen hogar. Todos menos Granito.

" La mayor necesidad de muchas de estas personas es simplemente ser escuchado"

Con la catedral de la Almudena de fondo, nos reunimos junto al resto de voluntarios bajo el viaducto de la calle Segovia, en el céntrico barrio madrileño de La Latina. Allí comienza el trabajo de repartir comida, prendas de ropa y sobre todo algo de tiempo a las personas que viven en la calle.

Quizás la comida es lo de menos, "la mayor necesidad de muchas de estas personas es la compañía y que alguien les escuche" nos cuenta Toño Batres, uno de los principales precursores de este proyecto.

Antes de estas palabras, Toño nos cuenta su difícil y a la vez positiva historia. Él es informático y debido a la crisis terminó viviendo en la calle. Quizás eso fue lo que le hizo darse cuenta de la importancia de la ayuda a estas personas. "No hace falta demasiado para verse en esa situación, yo tenía un nivel de vida desahogado y ni eso me impidió que tuviera que vivir algo tan duro como esto" asegura.

Toño, después de cuatro meses, y gracias a la ayuda de personas que como él se dedican a hacer del mundo un lugar mejor, consiguió salir de esa situación y pudo volver a vivir bajo un techo. Pero su vida cambió para siempre y se decidió a ayudar con Granito al mayor número de personas posibles. Aunque a día de hoy no tiene ni calefacción en casa, nada le impide acudir cada lunes a las 20,00 horas al centro de Madrid.

Lo primero que nos sorprende es la cantidad de comida y bebida que portan consigo. Ellos, los voluntarios que acuden al reparto, son quienes llevan la comida que se va a donar, la compran con su propio dinero y dedican parte de su tiempo de cada lunes a cocinar, hacer y envolver todo aquello que se va repartir.

Después de las presentaciones, subimos camino a nuestra primera parada. Unas 15 personas nos dirigimos a dar algo que llevarse a la boca a unas 150 personas que no tienen hogar. En esta primera parada conocemos a Carlos (nombre ficticio), que tiene problemas de circulación y pasa casi las 24 horas del día sin levantarse del suelo. La ayuda de asociaciones como Granito es su única manera de sobrevivir.

Para Carlos (nombre ficticio) la única forma de poder sobrevivir es la ayuda de 'Granito'

Después de casi una hora terminamos nuestro reparto en la Plaza Mayor. Unos 500 metros nos separan de la Puerta del Sol, la que en apenas unas horas sería el centro de todas las miradas para despedir el año 2014. Apenas unos metros separan el consumismo de la más absoluta pobreza. Allí es donde se produce el gran reparto de Granito a Granito. Una cola interminable de personas acaban con todas las existencias que llevamos, bocadillos, caldo, café, etc...y aun así muchas de ellas llegan tarde y no consiguen poder cenar esa noche. No hay más hasta el próximo lunes.

Se necesita mucha ayuda para que el proyecto pueda salir adelante pero Granito no está solo, muchas son las personas o empresas que ayudan de forma altruista a que todo pueda producirse. Zumuz café, en la calle Núñez de Balboa (Madrid), por ejemplo, prepara cada lunes un termo de varios litros de caldo, "y que en verano cambia a gazpacho" nos apunta Toño. Preparan en un termo industrial que ellos mismos compraron para la ONG, con unos 20 litros de caldo caliente.

Elena y Jorge, dos de los decenas de voluntarios, en la fiesta solidaria

Son muchas las personas que a través de Facebook han conocido a la ONG, y han decidido aportar su ‘granito de arena’ al proyecto y se presentan cada lunes bajo el viaducto de la calle Segovia para ayudar en lo que puedan. Y cada día son más. Es el caso de Elena y Jorge, que con apenas 25 años conocieron la iniciativa gracias a la hermana de Elena y decidieron probar la experiencia. Dos meses después, ya son parte fundamental de la cadena de solidaridad que cada lunes atraviesa el centro de la capital. Se sienten muy a gusto y están muy contentos de poder ayudar a la causa. "Seguiremos viniendo para conseguir que cada día seamos más y así poder ayudar al mayor número de personas posibles", aseguran.

Granito pudo repartir decenas de sacos de dormir gracias a las donaciones recibidas

Casi dos horas después de salir hacia nuestro destino, la Plaza Mayor, terminamos el reparto y atendemos las peticiones de los que no tienen la suerte de poder volver a casa a cenar y descansar. Nos piden zapatos, comida o ropa de abrigo, además de agradecernos enormemente la ayuda que reciben. Más de uno se emociona al recordar el momento en que Granito pudo llevarles, gracias a las donaciones recibidas, decenas de sacos de dormir que repartieron entre saben lo que es dormir con la acera como almohada.

Toño, Elena y Jorge también nos piden ayuda. En su caso, para poder seguir con su labor solidaria: "Cada uno puede ayudar a su manera, dentro de sus posibilidades". "Traer una sonrisa para ayudarnos es suficiente para contribuir a cambiar la sociedad a mejor" terminan diciendo.

Se puede contactar con ellos a través de su página de Facebook Granito a Granito, donde además cuelgan todas sus actividades como fiestas o conciertos solidarios para la recaudación de fondos, en la página web info@granitoagranito.org o en el teléfono de atención 668 87 85 66.

Publicidad