No pueden conducir por la calle pero compiten con motos que alcanzan grandes velocidades. Niños que ponen su vida en riesgo para alcanzar sus sueños.

Jorge Lorenzo comenzó con tres años y Marc Márquez participó en una carrera con cinco años. La emoción les atrapa y ya no lo pueden dejar. Sin embargo, la muerte de Marcos Garrido, una de las promesas del motociclismo español, que tuvo un accidente moral en Rota ha reabierto la polémica.

Hace menos de un año Andreas Pérez fue también atropellado tras una caída. No se había bajado de una moto desde que a los tres años su padre le regaló la primera.