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Leire Pajín ha agradecido "una vez más" la confianza que ha depositado en ella el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, nombrándola ministra de Sanidad, Política Social e Igualdad y ha asegurado que afronta este nuevo reto consciente de que sus predecesores en el cargo han dejado "el listón muy alto" y dispuesta a dejarse "la piel".

Pajín ha seguido en la Sala de Gobierno del Senado la comparecencia del jefe del Ejecutivo en la que se hacía oficial su nombramiento y, antes de reincorporarse al Pleno, ha reconocido a los medios de comunicación estar "muy contenta".

"El presidente del Gobierno ha dejado muy claro que tenemos estabilidad política y presupuestaria y hay una hoja de ruta marcada, vamos a dejarnos la piel durante estos dos años de legislatura para cumplir con el programa electoral", ha asegurado antes de recordar que el presupuesto para el próximo año tiene "un alto contenido social" que le otorga a ella "un gran reto" para poner en marcha estas políticas.

Sin embargo, ha rechazado que se la pueda acusar de poca experiencia y ha defendido que la responsabilidad política "se demuestra en el cargo". Para demostrarlo, ha recurrido a la "intensa y muy buena etapa" en la que ocupó la Secretaría de Estado de Cooperación Internacional. "Ahora tengo el listón muy alto de una gran ministra y procuraré estar a su altura y a la altura de la responsabilidad que me han encargado", ha insistido.

Respecto a la incorporación de las tareas del Ministerio de Igualdad a su Departamento, Pajín ha erigido al jefe del Ejecutivo como la persona que "ha demostrado que las políticas de igualdad son absolutamente prioritarias para este país" y se ha mostrado dispuesta a continuar con la misma línea.

En su breve comparecencia, Pajín no ha aclarado si seguirá manteniendo el escaño en el Senado y ha reconocido que todavía no le ha dado tiempo a pensarlo, aunque ha afirmado que le gustaría poder asegurar que un miembro de la Cámara Alta tendrá un puesto en la Cámara Alta.

Meteórica carrera
Con 34 años recién cumplidos, Leire Pajín continúa su imparable trayectoria política tras hacerse hoy con un sillón en el Consejo de Ministros, lo que le permitirá pasar de gestionar las listas electorales del PSOE para encargarse de intentar reducir las listas de esera en la sanidad pública.

Comprometida con los problemas de su generación, muy sensibilizada con la pobreza y el hambre en el mundo, radical defensora de los valores de la izquierda, Leire Pajín llega al Ministerio de Sanidad, Igualdad y Política Social en la remodelación del Gobierno anunciada hoy por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.

La todavía secretaria de Organización del PSOE tendrá que cambiar el chip y aprenderse todo lo relacionado con el término "primaria": de las elecciones primarias en el PSOE de hace poco más de quince días a la Atención Primaria de la sanidad.

Durante sus dos años largos como "número tres" de los socialistas, Pajín ha tenido que afrontar la primera derrota del PSOE en unas elecciones de ámbito general como las europeas de junio de 2009. Tres meses antes, el PSOE había perdido la Xunta de Galicia, pero había conseguido una de sus mayores aspiraciones autonómicas, al colocar en el Palacio de Ajuria Enea al primer lehendakari socialista, Patxi López.

Casi cada lunes Pajín ha dado la cara en la madrileña sede de Ferraz contestando a incómodas preguntas sobre la crisis, los recortes aprobados por el Gobierno, la bajada del sueldo de los funcionarios o la congelación de las pensiones. Vasca de nacimiento (San Sebastián, 1976), Pajín se siente alicantina de adopción, ya que su familia se desplazó a vivir a la turística localidad de Benidorm cuando ella era pequeña.

Primero su padre, José María Pajín, hasta 2003, y luego su madre, Maite Iraola, hasta la actualidad, han sido concejales del Ayuntamiento de Benidorm, que le ha dado no pocos quebraderos de cabeza a la todavía secretaria de Organización del PSOE. Iraola y otros once concejales elegidos en las últimas elecciones por el PSPV-PSOE, tras darse de baja de militancia en el partido, habían hecho prosperar, en septiembre de 2009, una moción de censura contra el PP con la ayuda de un tránsfuga del PP.

Finalmente, la madre de Pajín rechazó la tenencia de alcaldía 48 horas después de que se la ofrecieran y hace unos meses anunció que no se presentará a la reelección en mayo que viene. Apenas con 15 años, Pajín estrenó su militancia política en las Juventudes Socialistas. Después llegó a ser presidenta de la Asociación de Estudiantes Campus Jove, miembro del Claustro y de la Junta de Facultad de Económicas y Sociología de la Universidad de Alicante y secretaria de Educación del Consejo de la Juventud en esta provincia. De las plataformas estudiantiles y varios cargos dentro del PSPV-PSOE, como el de secretaria de Participación de los Jóvenes, Pajín dio el salto a las listas electorales y, en los comicios del 12 de marzo de 2000, con 23 años, se convirtió en la diputada más joven de España con su escaño por Alicante.

Licenciada en Sociología, Pajín batió otro récord ese mismo año, en el 35 Congreso Federal del PSOE celebrado en julio, al ser la persona más joven de la Comisión Ejecutiva Federal, donde se aupó hasta la Secretaría de Relaciones con las ONGs y Movimientos Sociales en un partido que eligió a José Luis Rodríguez Zapatero como secretario general. Junto al equipo de Zapatero y su "Nueva Vía", Pajín fue ganando presencia en el Congreso a lo largo de esa legislatura por su labor en varias comisiones, pero sobre todo por su crítica oposición a las políticas del Gobierno del PP, especialmente en materia social.

Un mayor peso político que la llevó, en 2004, a encabezar la candidatura socialista por Alicante en las elecciones generales, en las que el PSOE volvió a la Moncloa de la mano de Zapatero.

Antes de cumplir 28 años ya era secretaria de Estado de Cooperación Internacional, un cargo que desempeñó hasta que en julio de 2004 fue nombrada secretaria de Organización del PSOE y se convirtió en la "número tres" de los socialistas.

No hace todavía un año que fue designada senadora territorial por la Comunidad Valenciana, tras un costoso proceso que se alegó más de seis meses, y ahora está por ver si puede compaginar ese cargo con su nueva responsabilidad en el Ministerio de Sanidad.

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