Dentro del refranero español encontramos una frase que valdría perfectamente para definir lo que ha sido mi primer fin de semana en Antena 3 Noticias: después de la tempestad, llega la calma. Tras una semana marcada por la actualidad, se puede decir que en los últimos días de la semana ha reinado la calma, al menos, política.

Han sido unos días que me han valido para conocerme mejor y para disfrutar de compañeros de profesión con los que estoy creciendo mucho, tanto personal como profesionalmente.

Dicho esto, empecemos por el principio. Comencé con una deliciosa conversación con una de las portadistas de la web de Antena 3 Noticias, Patricia Rodríguez, quien se ha convertido en una especia de ‘hermana mayor’ en la profesión. Esta charla me sirvió, no solo para empezar a darme cuenta de cómo podía ser trabajar un fin de semana en esta redacción, sino también para hacer una especie de repaso a los sueños y metas que tengo en el periodismo.

Fue una conversación llena de consejos para afrontar este fin de semana. La tranquilidad y la paz que me transmitió Patri durante esta charla me sirvió para afrontar estos días más confianza de lo que es habitual en mí. Así, y con la ilusión de siempre, entré el sábado en esta redacción, que como ya he dicho muchas veces se está convirtiendo en mi segunda casa.

El sorprendente silencio era la nota dominante. El bullicio de entre semana y los gritos de redactores corriendo con las últimas horas dieron paso a un trabajo constante, pero aparentemente sosegado, en un fin de semana cargado con actualidad del Open Arms y el incendio en Canarias.

Entonces entre el silencio de la redacción me di cuenta de que Patri tenía razón y, aunque en esto del periodismo la actualidad nunca da respiro, se puede decir que los fines de semana se trabaja más tranquilo.

Sin embargo, en estos días han aparecido otra vez esos problemas de coordinación que llevan conmigo 23 años. Dificultades que me impiden escribir al mismo ritmo que mis compañeros. Algo que me genera una impotencia, que siempre me hace plantearme dónde está realmente mi límite.

Entonces llegó una tarde que para un periodista deportivo vocacional como yo era especial. Empezaba La Liga. No se me habría ocurrido un fin de semana mejor para trabajar. Me sentía como un niño con zapatos nuevos. Pero después de cuatro años haciendo información deportiva, hace cinco semanas decidí aceptar el reto de darle un giro a mi carrera periodística.

Aunque, en noticias el fútbol pasa a un segundo plano, conseguí ver cómo es contar un gran evento deportivo en la redacción de un medio de alcance nacional. Llegué al domingo con la sensación de que no quería que el fin de semana acabara. Estos días me han servido para reencontrarme con compañeros a los que aprecio y llevaba tiempo sin ver. Pero también para darme cuenta de que a mis metas profesionales sólo llegaré a través del esfuerzo y el trabajo constantes.