Desde que en septiembre de 2016 se hiciera público quien es la novia de El Rubius, la vida de Irina Isasia cambió para siempre. La joven que se dedicaba al mundo del modelaje pero tuvo que abandonar su carrera y su agencia Uno Models, en la que trabajan otras modelos como Laura Ponte o Georgina Rodríguez, para intentar mantener su privacidad.

Irina, que se confiesa friki de los videojuegos, reconoce que le da miedo la popularidad y que: "Siempre he sido partidaria de mantener mi intimidad", aunque es difícil teniendo en cuenta que su novio acumula 29 millones de seguidores en todo el mundo. De hecho, cuando se conoció su relación Irina sufrió comentarios y amenazas que afectaron a la modelo en su momento.

Iriana no se ha desvinculado del todo del mundo de la moda, trabaja en el Instituto de Diseño en Madrid y además hace pequeñas colaboraciones como influencer: "Intento hacer cosas que se mantengan fieles a lo que soy: promociono marcas ecológicas y cosas que tengan un trasfondo".