"Es una colección recta y lineal", ha explicado la diseñadora, quien se ha inspirado en ciudades como Berlín, Amsterdam y Cádiz para crear elegantes y sofisticadas prendas en blanco y negro, colores que se iluminan con destellos verdes y luces naranjas. Toda la colección se ha confeccionado con seda china y cosida en Sevilla, "concretamente en el taller del diseñador de alta costura Fernando Claro", ha precisado Ana Sánchez, que junto a Daniel Sánchez, su marido, ha creado los estampados a partir de imágenes tomadas en sus viajes de ocio por Europa. Concretamente uno de ellos extraído de las escaleras mecánicas del metro de Berlín, imagen que se ha repetido en varios vestidos.

Otros estampados representaban vistosos motivos geométricos con los que ha confeccionado vestidos túnicas y prendas tipo gabardina. Esta colección, coherente y trabajada a conciencia, ha presentado patrones entallados, realzados con cinturones de piel y metacrilato fabricados en Ubrique (Cádiz).