Poppy es una perra con las patas de atrás paralizadas que se arrastró durante millas en busca de ayuda

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EN ÁFRICA

Una perra con las patas de atrás paralizadas se arrastra hasta un campo de investigación en busca de ayuda

Poppy es una perra que sufrió un accidente que le partió la espina dorsal y le paralizó las patas de atrás. Tras arrastrarse durante un largo tiempo, consiguió llegar a un campo de investigación en busca de ayuda. Allí, Susanne Vogel y su equipo le atendieron y la trasladaron a un veterinario que dictaminó que el animal debía enfrentarse a una operación. Poppy debe ganar fuerzas antes de la intervención.

La historia de Poppy ha recorrido todos los rincones de Internet conmocionando a los usuarios que la reciben. El animal sufrió un accidente que le partió la espina dorsal y le paralizó las patas de atrás, y todo apunta a que fue atacada por un animal o golpeada cruelmente. Poppy se enfrentó al dolor durante semanas, e incluso meses, antes de que se arrastrase hasta un campo de investigación remoto en busca de ayuda.

El animal tuvo la suerte de encontrarse con Susanne Vogel, una trabajadora del lugar en una región de Botsuana (África), la cual no pudo salir de su asombro al observar al animal arrastrarse de tal forma. Junto al resto de trabajadores, comenzaron a proporcionarle todo tipo de cuidados, pues el veterinario más cercano se encontraba a ocho horas en coche.

“El campo está en una región remota, llena de elefantes, leones, hienas y otros depredadores. De una forma o de otra, Poppy ha conseguido llegar a nosotros, demacrada y empapada por la lluvia”, explica Vogel.

Según informa 'The Dodo', una vez que el estado de salud de Poppy mejoró, consiguieron transportrala para que recibiese un cuidado médico. El veterinario determinó que Poppy cumplía los 7 meses y necesitaba ser intervenida quirúrgicamente para poder mejorar su estado. Pero no disponían del dinero suficiente para hacer frente a la operación, por lo que un miembro del equipo decidió abrir una campaña en GoFundMe para poder llevarla a cabo gracias a las donaciones recibidas.

Tras unos días de buena alimentación y medicamentos, la condición de Poppy mejoró y el veterinario consideró dejar que el animal ganase fuerza antes de enfrentarse a la operación. De este modo, mientras la salud de Poppy mejora, la intervención está prevista a realizarse en un mes.

“Ya tiene el apoyo de mucha gente alrededor del mundo, quienes la aman desde la distancia y ven su progreso diario. Están ansiosos por ver un resultado positivo, es decir, que una familia decida adoptarla. ¡Le espera un gran futuro!”, explica emocionada Amanda Stronza, miembro del campo de investigación.

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