Pero en el cine también ha demostrado sus dotes en films como 'Mentiras y gordas', 'Transgression', 'Torrente 4: Lethal Crisis', 'El club de los incomprendidos' y 'Perdiendo el norte', taquillazo español de 2015 bajo la dirección de Nacho García Velilla. Yon, hermano del también actor Aitor Luna, guarda bajo siete llaves varios secretos de su vida personal. Uno de ellos es que tuvo el honor de desfilar para el diseñador David Delfín. Pero la moda no es su principal afición, tal y como confesaría en una entrevista para la Cadena SER. En la emisora señalaba que sus viajes en moto son lo que dispara su adrenalina: "He ido hasta Le Mont Saint Michel, que está más allá de París; me he recorrido toda Italia con ella; me he venido por la Costa Azul, con el mar todo el rato a mi izquierda... Súper bonito. Además voy con mi música, en plan videoclip. Mis pensamientos, la carretera... ¡bua! ¡Más a gusto que nada!".

En sus inicios, Yon tanteó la posibilidad de arreglar motos en vez de conducirlas: "Con lo de mecánico, seguramente habría estudiado el módulo y seguro que también habría sido profesor de kárate. Y, posiblemente, luego cambiaría la mecánica por estudiar algo de profesor de Educación Física". Su afición por el kárate la desarrolló tras 15 años de entrenamientos, pero él explica que pese al mito este deporte no es agresivo, sino defensivo: "El kárate es autodefensa, no utilizarlo para hacer el mal. Desde un principio, te enseña la disciplina de no faltar nunca, de hacer lo que te dicen y el respeto a tus compañeros: tú te estás golpeando con ellos, pero de una manera deportiva y para intentar enriquecernos y evolucionar. Y compitiendo, lo mismo: nos vamos a romper la cara, pero con todo el respeto del mundo. Si como me pasa a mí, desde pequeñito te imprimen esos valores, además de que tengo una gran familia, pues...".

El verano pasado, Yon González se estrenó sobre las tablas con Antígona, versión del clásico griego dirigida por Miguel del Arco. En una entrevista promocional para el suplemento Metrópoli el actor quitaba hierro a unas declaraciones por las que fue calificado con mala baba de "machista", situación que él ni se plantea: "Me considero feminista. Pero me expresé fatal en una entrevista y para nada quería decir lo que ponía. Me sentí ridículo al leerlo. Parecía que no tengo ni idea de lo que es el feminismo. Y en realidad solo quería decir algo bonito. La cagué y lo utilizaron mal, así que no quiero hablar más de ello".