Cengiz, el mejor malo

Cengiz (Berkay Ateş) ha sido, sin duda, el personaje que más ha influido en las diferentes relaciones que se han ido fraguando en 'Madre'. Y también desde el primer día ha sido el personaje más odiado, aborrecido y detestado de todos cuantos han pasado por los diferentes capítulos de esta serie.

A Cengiz lo nombramos enemigo público número uno desde la primera vez que lo vimos en pantalla. Desde la primera vez que vimos cómo trataba a Melek. Desde la primera vez que vimos cómo era su relación con Sule. Y desde ese preciso instante no nos ha dado ni un segundo de tregua. Hemos detestado desde sus zapatos hasta su rosario pasando por su abrigo.

Es cierto que durante algunos momentos logró confundirnos. Cuando supo que iba a ser padre o cuando conocimos su infancia, hubo unas milésimas de segundo en las que llegamos a compadecernos de él. Pero fue un espejismo. Un hombre que quiere ser una persona decente y llevar una vida honrada no maltrata a su mujer ni utiliza a su hijastra como criada ni intenta vender a su propio hijo al mejor postor.

Y no nos pongamos a repasar todas las veces que quisimos traspasar la pantalla para proteger a Melek de él. Para sacarla de la bolsa de basura. Para bajarla del armario. Para cubrirla con un abrigo y un paraguas. Para sacarla de un congelador.

Es más, también es imposible contabilizar las veces que le gritamos a la pantalla para hacer reaccionar a Sule. Para decirle que un hombre que maltrata no es un hombre que quiere. Que un hombre que soluciona los problemas a golpes es un problema en sí mismo. Que lo que él le ofrece no es ni protección ni un hogar, sino un infierno y una pesadilla. Pero Sule no quiere despertar y prefiere arrastrar a sus hijos a la oscuridad que pedir ayuda y salir a la luz.

Pero lo más curioso es que el gran villano de la historia, el personaje más odiado es también el que más aplausos nos arranca. Porque Berkay Ateş ha conseguido que digamos “qué bueno es el malo”. Todo en Cengiz provoca repulsión, pero también reconocimiento hacia un actor capaz de amedrentarnos con una mirada, cabrearnos con una palabra y enmudecernos con un gesto.

Y, sobre todo, nos mantiene en permanente tensión porque nunca conseguimos saber si ya ha llegado a su límite o si será capaz de llegar más allá. Hasta el último segundo temimos que abusase de Zeynep y contuvimos la respiración mientras encañonaba con la pistola a Sinan. Porque sabíamos que con Cengiz todo era posible. Incluso que tuviese unos segundos de lucidez y tomase la decisión correcta. Hasta que el auténtico Cengiz recuperó su locura habitual y huyó sin mirar atrás hacia quien salvó la vida de su mujer y su hijo.

Sinan, el héroe con claroscuros

Ante todas las atrocidades de Cengiz, Sinan (Serhat Teoman) ha sido el gran héroe de la historia, aunque hay que reconocer que han sido varias las emociones que nos ha provocado. Y no siempre han sido buenas.

La primera impresión fue la desconfianza. Sinan apareció como un eficiente policía dispuesto a descubrir qué había pasado con Melek. Y aunque a priori ese afán suyo por averiguar la verdad debería ser aplaudido, a nosotros nos preocupó en nuestra condición de cómplices de la secuestradora de la niña. Sinan creía que hacía lo correcto y tardó demasiado tiempo en comprender cuál era la realidad de la situación. Siempre nos preguntáremos cómo es posible que ni los policías ni los servicios sociales viesen qué pasaba en casa de Melek. Cómo es posible que no vieran las evidentes señales. ¿Será verdad eso de que si quieres esconder algo pongo bien a la vista?

Justo es reconocer que, cuando descubrió la verdad, Sinan se convirtió en 'Team Zeynep'. Por eso nos alegramos cuando nos enteramos de que se había casado con Zeynep y reconocimos la paciencia y el cariño con el que la trataba. Fue la fase de la admiración porque, aunque, sin duda, el suyo no ha sido el matrimonio más apasionado de la historia, Sinan siempre estuvo ahí para su mujer. Hasta el final.

Eso sí, no podemos pasar por alto que con Sinan también nos llevamos una gran decepción. Se cayó del pedestal de marido ideal desde el mismo instante en que se convirtió en cómplice de Cahide. ¿Cómo es posible que se dejara convencer por su suegra de guardar ese terrible secreto? ¿De verdad lo hizo para proteger a Zeynep de sí misma o en realidad tenía miedo a que cambiase su idílica vida de pareja? Y una pregunta más, ¿por qué no hizo nada por ayudar a Melek aunque fuera en la distancia sabiendo las condiciones en las que estaba viviendo?

Sinan ha sido el gran héroe de esta historia, pero no ha sido un superhéroe. No ha tenido superpoderes. Simplemente ha sido un hombre valiente, responsable y protector hasta el final.

Ali, la paciente espera

Casi a la par que a Cengiz, conocimos a Ali (Can Nergis), aunque la percepción inicial que tuvimos de ambos fue radicalmente opuesta. Aunque el periodista nos hizo dudar de nuestra primera impresión. Creímos que era un hombre de principios que podría ser un buen aliado de Zeynep, pero aquella propuesta tan inmoral que hizo a la profesora a cambio de su silencio ha sido difícil de olvidar. Lo bueno es que sus actos posteriores demostraron que no nos habíamos equivocado.

Ali siempre ha sido TeamTurnep y siempre ha estado allí donde ha sido necesario. Es cierto en que más de una ocasión ha habido más palabras que hechos, pero ha hecho cuanto ha podido por ayudar a madre e hija.

Incluso se alejó cuando Sinan hizo acto de presencia en la vida de Zeynep, aunque aquí habría que incluir otra ligera mancha en su currículum. Su acercamiento a Duru sigue generando dudas sobre sus verdaderas intenciones. ¿Quiso darse una oportunidad con ella o simplemente la utilizó como excusa para seguir presente en la vida de Zeynep? ¿Qué pasará ahora?

En definitiva, en esta historia plagada de todo tipo de madres, los personajes masculinos también han tenido mucho que decir y muy importante. Tanto Sinan como Ali han tenido muchas luces y algunas sombras, pero, sobre todo, han querido, cada uno a su manera, hacer feliz a Zeynep.

Y habría que hablar de otros personajes como el atento (y desaparecido) vecino de la señora Torpe, el ex novio de Duru, el ex prometido de Gamze o aquel pretendiente visto y no visto llamado Ramo. Pero, sin duda, Cengiz ha sido el gran protagonista masculino. Es curioso. 'Madre' empezó con la audiencia empatizando con la presunta villana (secuestradora de niños) y, al final, el villano ha sido el personaje masculino más relevante de todos cuantos hemos conocido.

Cengiz ha sido un muro contra el que no hemos parado de chocar. Cada vez que pensamos que ya no puede hacer nada más deleznable, ladea la cabeza, sonríe de medio lado, nos mira de refilón y nos sorprende con una bajeza aún mayor que todas las anteriores, así que solo cabe preguntarse ¿cuál será el próximo disgusto que nos dará Cengiz?

Pero, pese a los malos momentos que nos ha dado y al temor totalmente justificado que provocan sus movimientos futuros, hay que reconocer el papel fundamental e imprescindible de Cengiz en esta historia porque ¿se hubieran encontrado Zeynep y Melek de no haber existido Cengiz? ¿Hubiera existido 'Madre' sin Cengiz? La respuesta es evidente.