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Asya, las 5 caras del personaje que confirman a Cansu Dere como la reina del fenómeno turco en España

Cansu Dere ha estado en España convirtiéndose en la primera actriz turca que visita nuestro país desde que las series otomanas cruzaron el Mediterráneo. Pero Cansu Dere no ha venido solo para promocionar su trabajo, sino que lo ha hecho para recoger un premio concedido por la Cámara de Industria y Comercio Hispano-Turca, un galardón que la acredita como todo un referente de las series turcas en nuestro país.

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Porque Cansu Dere llegó pisando muy fuerte a nuestras pantallas y su éxito no ha hecho más que crecer con cada uno de los nuevos personajes que ha ido interpretando: la enigmática Eysan (‘Ezel’), la aguerrida 'Sila', la abnegada Zeynep ('Madre') y la empoderada Asya ('Infiel').

Todas ellas son muy diferentes, pero comparten algo más que el rostro, los gestos y el talento de Cansu Dere. Todas ellas son mujeres fuertes, valientes, decididas, que pelean con uñas y dientes por lo que quieren y por quienes quieren sin dejarse amilanar por nada ni por nadie.

Y curiosamente Asya, el personaje con el que conquista a la audiencia cada domingo en Antena 3 en 'Infiel', reúne muchas de las facetas que ya hemos visto por separado en sus anteriores papeles y que certifican que es la indiscutible reina del fenómeno turco en España.

La Asya esposa

A Asya la conocimos como la feliz esposa de Volkan (Caner Cindoruk). Todo su mundo era de color de rosa o, mejor dicho, del blanco de esas rosas que decoran su casa y su jardín. Asya había logrado el pack completo de la felicidad: una brillante carrera profesional, un buen marido, un hijo educado y una bonita casa.

Y en esa Asya enamorada y feliz vemos detalles de aquella 'Sila', que logró superar todas las barreras y romper todas las tradiciones para ser feliz junto a Boran.

Como la propia Cansu Dere reconoció en su visita a España, las escenas románticas se ven muy limitadas en las series turcas, pero, aun así, consiguen transmitir esa emoción a base de pequeños detalles que nos hacen creer que estamos ante la pareja más enamorada del mundo, aunque su contacto sea el mínimo imprescindible.

La Asya ex esposa

A diferencia de Sila, Asya no tuvo que luchar contra la tradición, pero sí tuvo que hacerlo contra la traición. Fue necesario solo un pequeño detalle, un pelo fuera de lugar, para que Asya abriera la caja de Pandora en formato maletero de coche.

Y ahí conocimos a otra Asya. Una Asya capaz de ocultar sus lágrimas, su dolor, su humillación, su tristeza, su decepción para causar lágrimas, dolor, humillación, tristeza y decepción en quienes arruinaron su cuento de hadas.

Con meticulosidad y sumo cuidado, como un cirujano ante una delicada operación en el quirófano, Asya estudió cada movimiento antes de clavar el bisturí en el momento justo en el lugar adecuado.

Una cena familiar fue el mejor escenario para detonar la bomba y un par de comentarios a las personas adecuadas bastaron para dejar claro quién era la víctima de la historia y quiénes los victimarios.

Todos aplaudimos a esa Asya. Todos le gritamos “bien hecho” cuando dejó en evidencia a su marido y a su amante. Todos admiramos a esa mujer que supo recomponerse y salir más fuerte de su momento de mayor debilidad. Todos reconocimos la templanza de saber esperar para asestar el golpe más doloroso.

Sin embargo, Asya también tiene su particular lado oscuro. Es comprensible que quiera conservar la custodia de su hijo, pero su maquiavélico plan para hacer quedar a Volkan como un maltratador es más que cuestionable e impropio de una mujer con el saber estar y el saber hacer de Asya.

Y eso hace que aún nos interese más. Porque Asya no es perfecta. Asya no es un constante Me gusta. No. También se equivoca. También comete errores. También se ensucia las manos.

Es más, quienes conocimos a Eysan en 'Ezel' casi podríamos jurar que la teníamos delante. Esa capacidad para manipular a los demás y esa mirada perturbadora de "estoy preparando algo que no os esperáis" recordaba a aquella mujer a la que nunca llegamos a conocer. De Eysan nos despedimos sin llegar a comprenderla del todo, ¿nos sucederá lo mismo con Asya?

La Asya madre

De lo que no hay ninguna duda es del inmenso cariño que Asya siente por su hijo. Ali se ha convertido en el centro de su mundo y hace todo cuanto puede por darle un hogar feliz y estable.

Y todo es desde aprender a manejarse con bastante soltura con los mandos de un videojuego a tolerar con admirable estoicidad el regreso de ese ex marido que parece no haber comprendido ni asimilado aún el concepto “ex marido”.

Es por Ali por lo que Asya abre la puerta cada vez que Volkan toca el timbre. Es por Ali que Asya intenta mantener la compostura con Derin y su madre. Es por Ali que Asya mantiene una prudente distancia de seguridad con Turgay.

Esa faceta maternal, de pensar primero en su hijo y después en ella nos lleva irremediablemente a la Zeynep de 'Madre', que se enfrentó a todo y a todos para poder tener a su lado a Turna (Beren Gökyildiz).

Porque si bien Cansu Dere es capaz de transmitir absoluta frialdad cuando el guion así lo exige (cada vez que se cruza con Volkan parece que han bajado varios grados las temperaturas), también provoca calidez y ternura cuando abraza a sus hijos en la ficción.

Tal vez Ali no sea “su cielo” como lo era Turna, pero con cada abrazo nos hace creer que esa madre sería capaz de cualquier cosa por hacer feliz a su hijo. Desde tolerar las intromisiones en su intimidad del hombre que más daño le hizo hasta incluso ¿renunciar a rehacer su vida sentimental?

La Asya amiga

Pero Asya no solo ha tenido que lidiar con la traición de su marido, sino que esa decepción se ha visto incrementada exponencialmente por la complicidad de quienes creía sus amigos en el engaño. Asya descubre simultáneamente no solo que Volkan la engaña con otra, sino que también averigua que está completa y absolutamente sola.

Es tal su soledad que tiene que recurrir a una paciente, a una desconocida, a una camarera con tantos o más problemas que ella, para desahogarse, para hablar, para llorar. Asya creía que Bahar y Derya eran sus amigas. Es más, casi parecía que tenían una relación de familia. Pero ha tenido que ser Nil quien le preste su hombro para no derrumbarse.

Asya jura vengarse de ellos y lo hace de una forma totalmente inesperada porque otra de las cualidades de esta mujer es que es sorprendente. ¿O acaso alguien se imaginaba que terminaría en la cama con Mert?

Por lo que parece Bahar ya ha superado su propia decepción y hay indicios que nos indican que ambas mujeres pueden recuperar algo de la relación que un día tuvieron. O quizá sería más correcto decir que están construyendo una nueva relación sin la intoxicación de terceros. Bahar ha comprendido que no actuaron bien con Asya en el asunto Derin y Asya no ha tenido reparos en pedir perdón por su noche con Mert.

En el caso de Derya, la venganza parece haberse quedado olvidada en el fondo del congelador. Es cierto que Asya se mantiene un escalón profesional por encima de su "amiga", pero esa circunstancia ni siquiera la provocó ella. ¿Dejará pasar las continuas y constantes mentiras de Derya? ¿Preferirá ignorar su imperiosa necesidad de quedar bien con todo el mundo a costa de quedar siempre mal con todo el mundo?

La Asya profesional

Si bien Asya se desvive por su hijo, también se esfuerza por labrarse una exitosa carrera profesional. Ya era una brillante doctora cuando estaba casada y tras su divorcio no hizo más que ascender. Y por lo que todos dan a entender. Su reconocimiento profesional está más que justificado.

Tanto que Volkan ha fracasado en todos sus intentos por ponerla en entredicho. Falló su plan de utilizar la receta a Nil para desacreditarla por mala praxis y falló su burdo intento de comprar su destitución y el ascenso de Derya a golpe de talonario.

En definitiva, Asya es una mujer del siglo XXI que intenta conciliar su vida sentimental, laboral y familiar. Intenta asimilar un matrimonio fracasado mientras su ex marido la acosa constantemente. Intenta educar a un hijo que aún no ha comprendido del todo que su padre tiene una nueva familia. Intenta realizar un buen trabajo mientras salta las zancadillas que le van poniendo en el camino.

Durante su estancia en España, Cansu Dere dijo que "las series turcas triunfan porque son historias que se pueden vivir en cualquier parte del mundo". Y así es. La historia que Asya vive en una ciudad turca podría vivirla cualquier mujer en cualquier parte del mundo. En todas partes hay mujeres engañadas por sus maridos. En todas partes hay mujeres que luchan para sacar adelante a sus hijos. En todas partes hay mujeres que sufren el acoso de ex maridos inconformistas.

Pero, además, las series turcas triunfan por actrices como Cansu Dere, capaces de transformarse por completo en cada uno de sus personajes y resultarnos totalmente creíbles. A través de la interpretación de Cansu Dere detestamos a Eysan, admiramos a Sila, apoyamos a Zeynep y empatizamos con Asya. Son emociones totalmente diferentes, pero todas ellas con el denominador común de mantenernos atentos viendo como esta actriz llena la pantalla con cada uno de sus trabajos.

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